El ministro del Interior resalta los más de 105 triajes diarios en el CATE del Tarajal y anuncia medidas para acelerar los expedientes de devoluciones, estableciendo un plazo de 12 semanas para las solicitudes de asilo.
CEUTA — Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, ha reiterado la importancia de la «excelente cooperación» con Marruecos como pilar fundamental para enfrentar la crisis migratoria que se originó tras las masivas entradas de personas a finales de julio en Ceuta. No obstante, durante su visita a la ciudad autónoma, evitó ofrecer un dato preciso y global sobre el total de personas que entraron de forma irregular en esos días.
En su recorrido por el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) situado en el Tarajal, el ministro intentó clarificar el marco operativo y legal aplicado a los recién llegados. Sin embargo, su intervención dejó sin resolver dudas sobre el verdadero alcance del fenómeno, enfocándose en la cantidad de expedientes gestionados y los esfuerzos dirigidos a la devolución.
Implementación de triajes y atención a los menores
Para gestionar las llegadas, Grande-Marlaska informó que las fuerzas de seguridad están realizando más de 105 triajes diarios. Hasta el momento, se ha podido identificar a más de 2.500 adultos.
En cuanto a los menores, el total ronda los 2.400:
- 1.700 menores fueron identificados tras los ingresos del 30 y 31 de julio.
- 700 menores ya figuraban en registros antes de esta crisis.
El ministro señaló que la semana pasada comenzaron los triajes específicos para menores, una vez designado su representante legal por la Ciudad Autónoma —financiado con recursos estatales—. Interior planea realizar 50 triajes diarios de menores para acelerar los procesos de repatriación o reunificación familiar en Marruecos, siempre que se garantice su seguridad y no se detecten casos de especial vulnerabilidad.
Aplicación del Pacto Europeo y tiempos para las devoluciones
Marlaska aclaró que a los migrantes que han llegado desde el 30 de julio se les está aplicando el proceso fronterizo establecido en el Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA). Este establece un plazo máximo de 12 semanas —seis para la vía administrativa y seis para la judicial— para resolver las peticiones de protección internacional.
El ministro enfatizó que el mensaje dirigido a las redes de tráfico y a los migrantes es de «cero tolerancia» frente a la entrada irregular:
- Sin solicitud de asilo: se procede a la devolución y expulsión inmediata.
- Si se deniega la solicitud: la resolución de devolución se ejecuta sin demora.
A este respecto, recordó que más de 178 personas que cruzaron hacia Algeciras en las primeras semanas fueron detenidas, ingresadas en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y finalmente devueltas a Marruecos.
Por otra parte, se calcula que entre 3.000 y 3.500 individuos se encuentran en asentamientos o en la vía pública fuera de los centros oficiales. Para aliviar esta situación, la próxima semana se implementarán 20 módulos adicionales en el CATE del Tarajal y se aumentará el personal de Extranjería y Policía Científica para la recogida de datos biométricos. Además, se prorrogarán las misiones de Frontex (Minerva e Índalo).
El retorno voluntario y la cooperación con Rabat
El ministro evitó emitir críticas hacia Rabat, señalando que el país vecino está colaborando activamente tanto en el control de la valla como en las devoluciones. Según sus cifras, de los 174 intentos de entrada registrados en agosto, las autoridades marroquíes frenaron 160, dejando pasar únicamente a 14 personas.
Además, Marlaska atribuye a esta cooperación el retorno voluntario de más de 6.500 personas a través del paso fronterizo del Tarajal. Según el ministro, la agilidad en el proceso de repatriación y la garantía de que no habrá traslados masivos a la península están contribuyendo a disuadir a los migrantes de permanecer en Ceuta.



