Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, visitó nuevamente Ceuta y defendió su posición respecto a la conocida inseguridad subjetiva que ha generado debate en la ciudad. Señaló que sus declaraciones fueron sacadas de contexto y que las cifras reflejan una realidad distinta a la que perciben los habitantes.
Durante su discurso, el ministro destacó las estadísticas de criminalidad registradas durante su gestión, indicando que la tasa de delincuencia en Ceuta es siete puntos inferior a la media nacional y trece puntos menor respecto a junio de 2018. No obstante, evitó afirmar directamente si considera que la situación actual en la ciudad sigue siendo, a su parecer, subjetiva.
“Resulta completamente contradictorio que quienes administraron la ciudad con tasas de criminalidad superiores a la media nacional hablen ahora de seguridad”, comentó Marlaska, haciendo una crítica a la falta de inversión en seguridad en periodos anteriores. Manifestó que el objetivo del Ejecutivo es que Ceuta vuelva a la normalidad previa a la crisis migratoria de julio de 2026.
El ministro instó a la ciudadanía a confiar en las instituciones, destacando que tanto el Ministerio del Interior como el Gobierno de España están comprometidos en reforzar la seguridad y han aumentado el gasto en recursos humanos y materiales. Subrayó que desde 2018 se ha producido una disminución de 13 puntos en la criminalidad.
Además, Marlaska subrayó la importancia de destinar recursos en la frontera y al personal de seguridad para generar avances significativos. En este contexto, mencionó una asignación de 19 millones de euros para mejorar la eficacia de la policía y la guardia civil.
Finalizó su alocución recordando el compromiso del Gobierno para seguir trabajando en la mejora de la seguridad en Ceuta, empleando todos los recursos disponibles para alcanzar esta meta y contrarrestar la percepción negativa existente.



