Madrid — Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, ha valorado como «razonablemente positivo» el esfuerzo realizado durante la última noche por los equipos de extinción. Este progreso facilita enfrentar con «mayor tranquilidad» las condiciones meteorológicas adversas previstas desde este miércoles.
En una entrevista para TVE, el ministro destacó la labor realizada por los efectivos desplegados, cuyo trabajo fue esencial para frenar el avance más crítico del día anterior: el avance de las llamas al norte del pantano de San Juan hacia Valdemaqueda, localidad que tuvo que ser evacuada el lunes.
Un frente común con frentes todavía diferenciados
Marlaska explicó que, aunque los focos en Ávila y Madrid se están gestionando de forma conjunta como un solo gran incendio, aún no se ha logrado una unión total entre ambos, pese a la existencia de conexiones intermitentes. Esta separación parcial contribuye a obtener mejores resultados en el control del fuego.
Después de seis días intensos desde el inicio del incendio el pasado jueves —que ya ha arrasado más de 70.000 hectáreas en ambas provincias y que convierte al fuego originado en Burgohondo (Ávila) en el mayor registrado en España—, el ministro evitó establecer una fecha para la finalización de la emergencia nacional:
«Iremos avanzando paso a paso. Han sido días complejos y hoy valoramos muy positivamente el trabajo realizado. Ahora toca afianzar lo conseguido durante la noche», afirmó Marlaska.
Sostenimiento de la Emergencia Nacional y confrontación política
El ministro insistió en la necesidad de mantener la emergencia nacional (Nivel 3) declarada el pasado jueves por la noche, la primera vez en la historia que se aplica en un incendio forestal, como medio para que el Gobierno central gestione directamente el operativo. Además, recordó que la Administración General del Estado siempre pone a disposición todos sus recursos, independientemente del nivel formal declarado.
Por otra parte, la gestión de esta crisis ha desatado tensiones políticas. Marlaska respondió con firmeza a las críticas de Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, quien acusó al Gobierno de usar el cambio climático «como excusa» para ocultar supuestas deficiencias en la prevención.
El ministro pidió al Partido Popular mayor «responsabilidad y seriedad», indicando que tales comentarios reflejan «un desconocimiento de las nuevas realidades en la gestión de emergencias». Sin embargo, zanjó la polémica afirmando que, más allá del debate político, «lo prioritario hoy es atender la gestión de esta situación de emergencia».



