Los retornos voluntarios reducen progresivamente la ocupación, pero el lento ritmo de resolución de los expedientes dificulta que el descenso sea más rápido
TeleCeuta | Ceuta
Más de 7.000 personas permanecen alojadas en los distintos dispositivos estatales habilitados en Ceuta tras la entrada masiva de finales de julio.
Son alojamientos temporales vinculados a la emergencia, cuyo objetivo es evitar que los migrantes permanezcan en la calle mientras se realizan los procesos de identificación y triaje y se tramita la situación administrativa de cada persona.
El número de acogidos irá disminuyendo con los retornos voluntarios y conforme se resuelvan los expedientes, que determinarán en cada caso la devolución, salida o permanencia que legalmente corresponda. Sin embargo, el ritmo de resolución sigue siendo lento y esto impide que la ocupación pueda reducirse con mayor rapidez.
Los recursos operativos
No todos los espacios habilitados son CATE. El del Tarajal cumple principalmente funciones de identificación, triaje y estancia temporal, mientras que el resto responde a diferentes modalidades de alojamiento y acogida.
Entre los principales recursos operativos se encuentran Loma Margarita, con unas 1.300 plazas; el Puerto, con alrededor de 1.700; Loma Colmenar, con unas 1.200; La Hípica, con algo más de 300; el CETI, con 512 plazas ordinarias, aunque ha llegado a superar ampliamente esa ocupación, y el CATE del Tarajal, con capacidad para unas 400 personas.
A ellos se incorpora Caballería, preparado para unas 540 plazas y destinado principalmente a mujeres y personas vulnerables. Su puesta en funcionamiento ha permitido cerrar el alojamiento provisional de Sidi Embarek.
Los menores, una red específica
Los menores no acompañados dependen del sistema de protección de la Ciudad Autónoma y cuentan con recursos específicos. Actualmente son alrededor de 2.500 y sus cifras se contabilizan separadamente.
Los menores que permanecen con sus madres pueden, en cambio, alojarse junto a ellas en dispositivos estatales como La Hípica y Caballería.
Instalaciones de reserva
El Guano continúa formando parte del dispositivo de emergencia, aunque sin una capacidad oficial cerrada comparable a la de los grandes centros.
Además, el K-8 de Benzú y los terrenos próximos al Centro Penitenciario de Fuerte Mendizábal permanecen como posibles recursos de reserva y podrían habilitarse si fueran necesarias más plazas.
La red desplegada pretende dar acogida temporal mientras se resuelve la situación de cada persona, no consolidar nuevos asentamientos permanentes. Los retornos voluntarios están permitiendo reducir el número de acogidos, pero el lento ritmo de resolución de los expedientes frena ese descenso.
Mientras tanto, la prioridad continúa siendo alojar a quienes todavía permanecen fuera de los recursos habilitados. No existe por el momento un recuento oficial que permita determinar cuántos son, aunque las estimaciones disponibles apuntan a que todavía podrían ser varios cientos de personas. La cifra debe tomarse únicamente como una aproximación, ya que los continuos retornos y traslados hacen que cambie prácticamente a diario.


