El Gobierno prevé que la crisis migratoria y los procesos de devolución se prolonguen al menos dos meses y considera prioritario mantener la colaboración de Rabat
Ceuta, 2 de septiembre de 2026.
El Gobierno considera que todavía no se dan las condiciones para que el Rey visite Ceuta ante el temor de que una visita de Felipe VI pueda provocar una reacción de Marruecos que afectase a la colaboración existente en materia migratoria. Según la previsión que maneja Moncloa, la crisis desencadenada tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos se prolongará durante al menos dos meses, periodo que el Ejecutivo considera necesario para completar los procesos de identificación, filiación y repatriación.
La principal preocupación del Gobierno es preservar la colaboración de las autoridades marroquíes y, especialmente, mantener abierta la frontera para permitir el regreso voluntario de los migrantes que quieran volver a Marruecos.
En este contexto, Moncloa considera que una visita del Rey a Ceuta en este momento podría generar una situación de tensión con Rabat y poner en riesgo esa cooperación. Pedro Sánchez aseguró el lunes, en una entrevista en la Cadena SER, que “la visita se hará”, aunque precisó que tendrá lugar cuando se den las condiciones adecuadas y se haya superado la fase crítica de la crisis.
Más de 3.500 retornos voluntarios
Según los datos ofrecidos por el ministro Ángel Víctor Torres, responsable del mando único desplegado para gestionar la crisis, entre el 10 de agosto y el 31 de agosto un total de 3.519 migrantes regresaron voluntariamente a Marruecos.
El Ejecutivo insiste en que los procedimientos de devolución requieren una tramitación individualizada y compleja. Cada expediente debe completar diferentes fases administrativas y legales, por lo que el Gobierno pretende incrementar los efectivos destinados a estas tareas para acelerar al máximo los procedimientos.
Desde el Ejecutivo se reclama mientras tanto “paciencia”, al considerar que existen unos plazos legales que deben cumplirse en cada expediente.
Las autoridades españolas sostienen que Rabat está colaborando en la gestión de la crisis, aunque existe un punto de fricción: Marruecos no se habría hecho cargo de los cadáveres recuperados del mar durante los días del asalto, el 30 y el 31 de julio.
El Gobierno quiere sacar a los migrantes de las calles
Uno de los principales objetivos del Ejecutivo es conseguir que todos los migrantes estén alojados en espacios habilitados. La medida permitiría mejorar sus condiciones y, al mismo tiempo, facilitar las filiaciones necesarias para iniciar los correspondientes expedientes de expulsión o, cuando corresponda, de solicitud de protección internacional.
Los expedientes requieren que cada persona tenga un domicilio de referencia, que puede ser el espacio de acogida asignado por las autoridades.
Mientras permanecen a la espera de que concluya la tramitación administrativa, los migrantes pueden desplazarse libremente por Ceuta al no existir una restricción de su libertad de movimientos.
El Gobierno reconoce no disponer todavía de una cifra concreta sobre cuántos migrantes permanecen en las calles sin un lugar de acogida y, por tanto, sin haber completado su filiación.
En Loma Margarita ya se encuentran alojadas alrededor de 1.800 personas, una situación que ha permitido realizar la filiación de más de un millar.
Más de 3.400 nuevas plazas
El Consejo de Ministros habilitó este martes diferentes espacios de Ceuta para incrementar la capacidad de acogida. La previsión es que las nuevas plazas puedan estar operativas durante las próximas semanas.
A los recursos existentes se sumarán aproximadamente 3.400 plazas acordadas con la Ciudad de Ceuta, después de las diferencias surgidas entre ambas administraciones sobre la utilización de instalaciones deportivas, una opción inicialmente rechazada por el Gobierno de Juan Jesús Vivas.
Ángel Víctor Torres ha señalado que el objetivo es alcanzar cuanto antes unas 6.000 plazas, con la intención de que ninguna persona permanezca en la calle.
Una vez realizada la filiación, comienza la tramitación individual del expediente. Los funcionarios de Extranjería realizan una entrevista personal para comprobar los datos aportados y posteriormente se analiza cada caso para determinar si procede conceder protección internacional o, por el contrario, iniciar el procedimiento de devolución.
Los solicitantes pueden recurrir las decisiones administrativas con asistencia de un abogado de oficio, un proceso que puede prolongarse durante al menos un mes en el mejor de los escenarios.
El Gobierno considera que los ciudadanos marroquíes no reúnen, con carácter general, los requisitos para obtener asilo y que, una vez finalizados los procedimientos correspondientes, podrán ser devueltos a Marruecos. La situación es más compleja en el caso de personas procedentes de países en conflicto, como Sudán.
Un procedimiento diferente para los menores
La situación de los menores sigue un procedimiento diferente. Su tutela corresponde a los servicios sociales de Ceuta, que han recibido del Gobierno central una primera transferencia de 25 millones de euros y posteriormente otros 60 millones para afrontar los costes derivados de la emergencia.
Las filiaciones de los menores se han realizado en dependencias policiales y, según el Ejecutivo, alrededor de 1.600 menores han pasado ya por este proceso.
De ellos, 1.129 llegaron a Ceuta durante la entrada masiva de julio, mientras que aproximadamente otros 500 ya se encontraban anteriormente en la ciudad.
La Administración continúa sin disponer de una cifra exacta sobre cuántos menores permanecen actualmente en la calle.
A esta situación se suman alrededor de 360 niñas que se encuentran bajo custodia de vecinos.
Marruecos y la reagrupación familiar
La legislación permite iniciar procedimientos de reagrupación familiar en Marruecos para aquellos menores cuyos familiares puedan hacerse cargo de ellos. Sin embargo, para completar el proceso es necesario que algún familiar al otro lado de la frontera reclame al menor.
Hasta el momento, según la información manejada por el Gobierno, ninguno de los menores afectados habría querido regresar y tampoco se habría producido la reclamación necesaria por parte de familiares en Marruecos.
Además, antes de la entrada masiva del 30 de julio ya existían alrededor de 300 expedientes de menores pendientes de respuesta de sus familias en Marruecos. La ausencia de respuesta impide completar los procedimientos de reagrupación.
El Ejecutivo dispone también de la posibilidad legal de trasladar a estos menores a distintas comunidades autónomas de la Península, incluso aunque todavía esté pendiente la resolución de los expedientes de reagrupación familiar.
La distribución corresponde al Estado y las comunidades autónomas están obligadas a asumir la acogida en virtud del cambio legal aprobado meses atrás, después de que varias comunidades gobernadas por el Partido Popular rechazaran participar en los mecanismos de reparto de menores.
Sánchez comparecerá este jueves en el Congreso
Moncloa pretende mantener durante los próximos días el foco político y administrativo en la gestión de la crisis de Ceuta. Pedro Sánchez comparecerá este jueves en el Congreso para dar cuenta de la situación y de la respuesta del Gobierno.
El Ejecutivo confía en que, una vez superada esta comparecencia, pueda recuperar la agenda política prevista para el inicio del curso.
Mientras tanto, la visita del Rey a Ceuta continúa sin fecha. La posición de Moncloa es que Felipe VI acudirá a la ciudad, pero no mientras exista el riesgo de que su presencia pueda alterar la relación con Marruecos y, especialmente, la colaboración necesaria para completar las repatriaciones.
La prioridad declarada por el Gobierno es ahora culminar la identificación y acogida de los migrantes, acelerar los expedientes y mantener abierta la vía de retorno hacia Marruecos.


