El opositor ruso advierte que el bloqueo de internet y el desgaste de la guerra en Ucrania generan una caída histórica en la aceptación del Kremlin.
MOSCÚ – El régimen autoritario instaurado por Vladímir Putin a lo largo de los últimos veinticinco años comienza a revelar signos de fragilidad significativa. Así lo aseguró Boris Nadezhdin, líder opositor y candidato presidencial, durante una entrevista ofrecida a la agencia EFE el 16 de abril de 2026. Según Nadezhdin, el gobierno atraviesa una etapa de «degradación», caracterizada por decisiones inconsistentes y una desconexión con la realidad contemporánea que ponen en riesgo su continuidad.
El fallo estratégico en internet
El político considera que el mayor error reciente del Kremlin no ha sido en el ámbito militar, sino en el tecnológico: el bloqueo y la reducción de la velocidad de internet. Esta acción ha impactado negativamente la vida diaria de trabajadores, estudiantes y ciudadanos en general, causando el descenso más pronunciado en la popularidad de Putin en más de diez años.
«Lamentablemente, Putin no comprende completamente cómo opera el mundo actual. Esa es la situación», manifestó Nadezhdin, sugiriendo que la orden de desconectar las redes sociales podría haber sido tomada personalmente por el presidente, y que ni el FSB ni el Gobierno están dispuestos a asumir dicha responsabilidad.
Un sistema presionado: purgas internas y desgaste bélico
Nadezhdin señala que la represión no se limita ya a los críticos del gobierno, sino que también afecta las propias estructuras estatales. «Cada día se arresta al menos un vicegobernador o alcalde», destacó, interpretando estas purgas como una señal de inestabilidad estructural.
Además, la sociedad muestra signos de fatiga tras más de 1.500 días desde el inicio de la «operación militar especial» en Ucrania. Según los datos manejados por el opositor:
- Dos tercios (66%) de los rusos desean que el conflicto finalice de alguna manera.
- Solo un 25% apoya la continuación activa de las acciones militares.
El modelo de transición: inspirándose en España
A pesar de la situación actual, Nadezhdin descarta un colapso violento como los de 1917 o 1991. Propone en cambio una transición pacífica, tomando como referencia los procesos democráticos que vivieron España y Portugal tras sus dictaduras.
«Mi misión es acercar el momento en que el sistema cambie de forma pacífica mediante elecciones justas», explicó. El candidato, que tiene intención de presentarse a las elecciones parlamentarias en septiembre, señaló que, si bien el proceso puede comenzar con Putin en el poder, es improbable que el sistema vigente sobreviva sin cambios en un plazo de cinco a diez años.
Finalmente, recordó que la recuperación de Rusia exigirá superar lo que denomina «la enfermedad del imperialismo», un desafío cultural que, según sus estimaciones, implicará la sustitución de dos o tres generaciones.


