La rápida actuación de la Guardia Civil impidió una tragedia cuando la embarcación semirrígida, sobrecargada y a punto de hundirse, volcó y dejó a todos sus ocupantes en el agua sin chalecos salvavidas.
CEUTA. — La Autoridad Judicial ordenó este lunes la prisión provisional para un ciudadano español arrestado por conducir una travesía marítima ilegal que casi terminó en desastre en el Estrecho de Gibraltar. Está imputado por un delito contra los derechos de ciudadanos extranjeros, con grave riesgo para sus vidas.
Los hechos ocurrieron cuando una embarcación semirrígida, que supuestamente salió desde las costas de Ceuta transportando a 19 personas —entre ellas, según fuentes no oficiales, al menos una menor—, comenzó a hundirse en pleno Estrecho. La sobrecarga de pasajeros provocó la rotura de la estructura, lo que hizo que todos los migrantes cayeran al mar a la deriva y sin chalecos ni equipos de seguridad.
Intervención urgente y salvamento
La alerta fue dada por un buque mercante que pasaba por la zona, lo que permitió a Tarifa Tráfico coordinar el rescate. Una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil llegó rápidamente y logró salvar a todos los náufragos.
Simultáneamente, los agentes detuvieron al patrón de la embarcación. Los rescatados y el detenido fueron trasladados al puerto para recibir asistencia médica y realizar los trámites legales. La embarcación ha sido incautada y se encuentra en la base náutica del Instituto Armado.
Incremento de viajes ilegales peligrosos
Fuentes de la investigación señalan que este incidente forma parte del aumento constante de viajes clandestinos desde las masivas entradas registradas en julio. La actuación policial puso en evidencia la imprudencia de las redes de tráfico, que abarrotan embarcaciones inestables con decenas de migrantes, poniendo en peligro sus vidas a cambio de importantes sumas de dinero.


