El presidente del Gobierno reconoce que los días 30 y 31 de julio fueron “muy intensos y muy difíciles” y asegura que hubo contactos de alto nivel entre las fuerzas armadas de España y Marruecos. La Armada española movilizó una fragata para frenar las incursiones.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confirmado que buques de la Marina Real marroquí entraron sin autorización en aguas de soberanía española próximas a Ceuta durante los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.
Las declaraciones se produjeron este lunes, durante una conversación informal con periodistas en el Palacio Real, con motivo de la recepción oficial por la Fiesta Nacional. Sánchez confirmó así la información adelantada por el diario El País, que apuntaba al despliegue de una fragata de la Armada española para frenar las incursiones de embarcaciones militares marroquíes.
El jefe del Ejecutivo no detalló los motivos de la presencia de los buques marroquíes en aguas españolas, pero describió aquellas jornadas como días «muy intensos y muy difíciles». Asimismo, aseguró que existió interlocución de alto nivel entre las fuerzas armadas de ambos países.
La Armada española movilizó al buque ‘Rayo’
Ante la situación registrada en las aguas próximas a Ceuta, el Estado Mayor de la Defensa ordenó inicialmente la movilización del Buque de Acción Marítima (BAM) Rayo, con base en el arsenal de Las Palmas de Gran Canaria.
La embarcación llegó a la ciudad autónoma el lunes 3 de agosto, después de unos días marcados por una grave crisis migratoria y por la tensión en la frontera y el entorno marítimo ceutí.
La presencia de unidades de la Marina Real marroquí en aguas de soberanía española, sin autorización, coincidió con la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio, un episodio que obligó a las autoridades españolas a activar distintos mecanismos de respuesta.
Sin explicaciones sobre los motivos de las incursiones
Pese a confirmar los contactos entre las fuerzas armadas de ambos países, Sánchez no ofreció explicaciones concretas sobre las razones que llevaron a los buques marroquíes a entrar en aguas españolas ni precisó los detalles de las conversaciones mantenidas con Marruecos.
La confirmación del presidente del Gobierno vuelve a situar en el centro de la actualidad la dimensión militar y diplomática de los acontecimientos de finales de julio en Ceuta, una crisis que no solo tuvo consecuencias migratorias y humanitarias, sino que también estuvo acompañada de actuaciones militares en el entorno marítimo de la ciudad.
La movilización de medios navales españoles y el reconocimiento de contactos militares de alto nivel evidencian la relevancia que las autoridades otorgaron a aquellos días, aunque siguen sin conocerse públicamente todos los detalles de las incursiones ni el alcance de las conversaciones entre Madrid y Rabat.


