La agencia de calificación Scope Ratings ha incrementado la calificación de la deuda a largo plazo de España, pasando de A a A+ con una perspectiva estable. La decisión se fundamenta en el robusto crecimiento económico, la mejoría en las finanzas públicas y el efecto favorable de la inmigración sobre el empleo.
Scope Ratings anunció este sábado el ascenso en la calificación de la deuda española a largo plazo, que ahora se sitúa en A+, frente a la previa A, y modificó la perspectiva de positiva a estable. De igual modo, elevó la nota de emisor a corto plazo de S-1 a S-1+, basándose en el incremento del PIB y en la reducción progresiva del peso de la deuda pública.
El informe de la entidad resalta que la economía española seguirá mostrando un comportamiento mejor que el promedio de la zona euro, con un crecimiento estimado del 2,6% para este año y un promedio cercano al 2% entre 2026 y 2031. Scope atribuye esta fortaleza al saldo migratorio positivo —que representó aproximadamente el 75% del aumento del empleo entre 2022 y 2025 y ayudó a aliviar la escasez de mano de obra en sectores como la hostelería y la construcción—, además del vigor de la demanda interna y el impulso en las exportaciones de servicios.
En términos fiscales, la agencia anticipa que la proporción de deuda respecto al PIB seguirá una tendencia decreciente de forma constante hasta situarse por debajo del 92% en 2031, frente al 100,7% previsto para 2025. Scope espera que el déficit presupuestario se mantenga en torno al 2,3% a mediano plazo, gracias a la retirada paulatina de apoyos temporales y al aumento de los ingresos por impuestos.
A pesar de la mejora en el perfil crediticio, Scope señala la persistencia de retos estructurales para la economía. Entre ellos, menciona el elevado volumen de deuda pública acumulada, la fragmentación parlamentaria, el desempleo juvenil, el envejecimiento de la población y la necesidad de potenciar la productividad laboral frente a otros países de la eurozona.



