La crisis migratoria vivida en Ceuta continúa generando reacciones en el ámbito político nacional. El diputado de Sumar en el Congreso, Nahuel González, ha pedido que España no comparta con Marruecos la organización del Mundial de Fútbol de 2030, al considerar que el país vecino ha utilizado la migración con fines de presión política.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el parlamentario sostuvo que «el Mundial 2030 no se puede compartir con un país que amenaza y utiliza a gente desesperada para sus intereses geoestratégicos», en referencia a los acontecimientos registrados en Ceuta durante los últimos días.
Las declaraciones llegan tras la grave crisis migratoria que ha afectado a la ciudad autónoma, donde miles de personas intentaron acceder a territorio español. Según las informaciones disponibles, el episodio dejó además numerosas víctimas mortales entre quienes trataron de alcanzar la costa ceutí a nado.
Duras críticas al Gobierno marroquí
Nahuel González elevó el tono de sus críticas al Ejecutivo marroquí en otro mensaje publicado anteriormente, donde acusó a la monarquía del país de compartir «la misma lógica inhumana» de utilizar vidas humanas como herramienta política.
El diputado también vinculó la actuación de Marruecos con un supuesto intento de desestabilización de España, afirmando que el reino alauí forma parte de los aliados internacionales del presidente estadounidense Donald Trump. En sus publicaciones llegó incluso a calificar al Gobierno marroquí como «el mal», además de cargar contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
El Mundial 2030 vuelve al centro del debate
España organizará el Mundial de Fútbol de 2030 junto a Portugal y Marruecos, un proyecto que desde su designación ha estado rodeado de debates sobre el reparto de sedes y el protagonismo de cada país.
Uno de los principales focos de discusión continúa siendo la sede de la final del campeonato. Mientras Madrid y Barcelona aspiran a albergar el encuentro decisivo, Marruecos impulsa la construcción de un gran estadio en Casablanca con el objetivo de presentar una candidatura sólida para acoger el partido más importante del torneo.
Las declaraciones del diputado de Sumar reabren ahora el debate político sobre la conveniencia de mantener la organización conjunta del campeonato con Marruecos, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones tras la reciente crisis migratoria en Ceuta.



