Cerca de cincuenta agentes antidisturbios actuaron en el campamento chabolista en la madrugada del martes por razones de seguridad ante el comienzo de las precipitaciones. Un grupo de unas treinta personas consiguió escapar corriendo hacia el centro de la ciudad.
CEUTA — La Policía Nacional desplegó un operativo desde primeras horas de este martes en la playa de Benítez para desalojar el asentamiento improvisado asentado en la zona y trasladar a sus ocupantes al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), situado en las instalaciones del Tarajal. Según fuentes policiales, entre 300 y 400 personas, incluida la presencia de dos mujeres, residían en el lugar. Se procederá a su identificación y registro para su posterior distribución en el sistema provisional de acogida de Loma Colmenar.
La actuación comenzó justo antes de las 8:00 horas, con más de diez vehículos de la UIP y alrededor de cincuenta agentes antidisturbios desplegados sobre la arena para notificar a quienes dormían en las chabolas. Los migrantes empezaron a recoger sus efectos y a abandonar el sitio sin resistencia en los primeros momentos, siendo agrupados para facilitar su espaciosa subida a los autobuses de manera ordenada.
Un intérprete de la Policía Nacional explicó al grupo que el traslado al CATE permitirá realizar su registro oficial, ofrecer la posibilidad de solicitar asilo o tramitar un retorno voluntario a Marruecos, solicitando calma en el proceso que les lleva hacia las cercanías de la frontera.
Escapada masiva hacia el centro de Ceuta
Aunque la acción transcurrió dentro de un orden inicial, la situación se alteró cuando entre 20 y 30 personas consiguieron romper el cordón policial establecido en el asentamiento. Estos migrantes salieron corriendo por la playa hacia el centro urbano. A pesar de que algunos agentes iniciaron una persecución, la mayoría logró evadir el control y dispersarse, siendo capturadas menos de cinco personas.
Tras estos hechos, las fuerzas del orden retomaron el control total de la zona, reorganizando a los migrantes en la parte alta de la playa, próxima a las escaleras, para proseguir con el traslado escalonado en los vehículos habilitados para ello.
Precauciones por lluvias y uso de drones térmicos
De acuerdo con fuentes policiales consultadas por El Pueblo de Ceuta, el desalojo se fundamenta en estrictas razones de seguridad y protección física. En esta playa se encuentra el aliviadero utilizado para evacuar el agua del pantano cuando este alcanza su capacidad tras lluvias, siendo ésta la temporada que comenzó oficialmente el pasado lunes.
Para determinar posibles riesgos, la Policía Nacional empleó previamente drones equipados con cámaras térmicas en el interior del conducto que conecta la presa con la playa, detectando que varias personas pernoctaban dentro de estas canalizaciones de evacuación.
Control del acceso y vigilancia en la playa del Trampolín
Con el fin de impedir una nueva ocupación después del desalojo, la Policía proyecta cerrar el acceso a la playa de Benítez en el área próxima a la Desalinizadora. Además, el despliegue policial contempla la ubicación estratégica de más de cinco vehículos en la cercana playa del Trampolín —donde se estima que pernoctan más de 4.000 personas— con el objetivo de contener posibles movimientos masivos derivados del ruido y la presencia policial en Benítez.



