El optimismo de la Casa Blanca, que afirma tener un «acuerdo sólido», choca con las declaraciones de Teherán, que anuncia un retraso en la firma. Mientras tanto, Israel reanuda los bombardeos y ordena evacuar 20 localidades en el sur de Líbano.
WASHINGTON / TEHERÁN.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado un cambio significativo en la situación internacional al afirmar en sus redes sociales que la firma del alto el fuego con Irán tendrá lugar mañana domingo. Según sus declaraciones, este acuerdo pondrá fin a la crisis en breve y permitirá la reapertura «inmediata» del estrecho de Ormuz, punto estratégico. No obstante, esta versión contrasta con la del Ministerio de Exteriores iraní, que informó horas antes sobre un aplazamiento en la firma del memorando de entendimiento con Washington.
Estas discrepancias de último momento generan dudas sobre la concreción del pacto, considerado vital para la estabilidad mundial. Desde Irán, el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, ha pedido prudencia tras las declaraciones del primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, quien mencionó que la tregua podría sellarse en las próximas 24 horas.
A pesar de la cautela mostrada por Irán, la Administración estadounidense sostiene que las negociaciones han avanzado positivamente. Un alto funcionario en el gobierno de Trump confirmó a Reuters que existe un «acuerdo sólido» para el alto el fuego. La Casa Blanca planifica aprovechar la próxima cumbre del G7, donde Trump mantendrá reuniones con líderes de países mediadores para consolidar el acuerdo.
Alivio para la economía global y bloqueo en Ormuz
La firma de esta tregua pondría fin a un enfrentamiento que se ha extendido durante meses en Oriente Próximo, generando tensión en los mercados internacionales. El punto crítico de la crisis ha sido la amenaza directa sobre el suministro mundial de petróleo y derivados, severamente afectado por el control y seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, una vía energética crucial a nivel mundial.
Israel intensifica los ataques en Líbano
Mientras los esfuerzos diplomáticos se desarrollan con urgencia, la tensión sobre el terreno continúa. Por separado, el ejército israelí ha ordenado evacuar inmediatamente a los habitantes de unas veinte localidades ubicadas en el sur de Líbano.
La directiva militar anticipa una nueva ronda de bombardeos aéreos masivos, que ya han comenzado en la región. Estas acciones se distancian de los intentos de desescalada promovidos entre Washington y Teherán.



