El presidente de Estados Unidos considera «muy triste» el asalto a la ciudad autónoma y asegura que «nunca he visto nada parecido»: compara la situación con Reino Unido y critica la gestión del Gobierno español
Madrid, 3 de septiembre de 2026.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a arremeter contra el Gobierno de Pedro Sánchez y ha situado la crisis migratoria de Ceuta entre sus principales argumentos para cuestionar la gestión del Ejecutivo español. En una entrevista concedida al canal británico GB News, Trump calificó de «muy triste» lo ocurrido en la ciudad autónoma y aseguró que España se encamina hacia un escenario de deterioro.
«España será un país arruinado», afirmó el mandatario estadounidense, que volvió a vincular su crítica al Gobierno de Sánchez con el gasto español en defensa y sus compromisos dentro de la OTAN.
Trump se refirió expresamente al asalto masivo registrado en Ceuta tras la entrada desde Marruecos de decenas de miles de personas. «Lo que está ocurriendo allí es muy triste de ver», señaló antes de establecer una comparación con Reino Unido.
«Reino Unido tiene sus propios problemas, pero no tiene a miles de personas irrumpiendo en su país de esa manera», manifestó. «Nunca he visto nada parecido», añadió.
Trump insiste en sus críticas a la gestión española
No es la primera vez que el presidente estadounidense se pronuncia sobre la crisis de Ceuta. Durante los primeros días del episodio migratorio, Trump ya había atribuido la situación a unas supuestas «leyes débiles» y a una «mala gestión» por parte del Ejecutivo español.
En aquella ocasión llegó a afirmar que las autoridades españolas «no sabían qué hacer» ante la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.
Trump también hizo referencia entonces a la interpretación de una sentencia del Tribunal Supremo español sobre la devolución de personas que acceden a territorio nacional a nado. El Gobierno español, sin embargo, ha señalado precisamente algunas de esas interpretaciones como parte de los bulos que contribuyeron a alimentar el cruce masivo desde Marruecos.
Un nuevo frente entre Trump y Sánchez
Las declaraciones sobre Ceuta se producen en un contexto de creciente tensión entre la Casa Blanca y el Ejecutivo español.
Uno de los principales puntos de fricción ha sido el gasto en defensa. Trump ha reclamado reiteradamente a los miembros de la OTAN que incrementen su inversión hasta alcanzar el 5 % del PIB, mientras que Pedro Sánchez se ha mostrado contrario a aceptar esa cifra como una obligación para España.
El enfrentamiento se intensificó durante la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025. Los aliados acordaron elevar progresivamente el gasto hasta el 5 % en 2035, aunque Sánchez defendió que España no estaba obligada a alcanzar ese porcentaje. Trump y otros dirigentes aliados rechazaron esa interpretación.
Meses después, en octubre de 2025, Trump llegó a plantear públicamente la posibilidad de que España fuese expulsada de la Alianza Atlántica por su posición respecto al incremento del gasto militar.
Rota y Morón, otro punto de conflicto
La relación entre Washington y Madrid volvió a deteriorarse tras la ofensiva estadounidense contra Irán. El Gobierno español se negó a permitir que las bases militares de Rota y Morón fueran utilizadas para determinadas operaciones estadounidenses durante el conflicto.
La decisión provocó una nueva escalada de tensión y Washington comenzó a estudiar posibles medidas de presión sobre España, incluida una eventual reducción de su presencia militar en territorio español.
Trump llegó incluso a plantear el papel de Rota y Morón como elemento de presión frente al Gobierno de Sánchez.
«Una causa perdida» y un «aliado terrible»
El último episodio de esta escalada se produjo tras la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. Trump volvió a utilizar un tono especialmente duro contra España, calificándola de «causa perdida» y de «aliado terrible», al tiempo que llegó a reclamar el recorte de las relaciones comerciales con Madrid.
Ahora, la crisis de Ceuta vuelve a situarse en el centro de sus críticas.
Las palabras del presidente estadounidense introducen así un nuevo elemento internacional en una crisis que ya ha provocado un fuerte debate político en España sobre la gestión de la inmigración, la seguridad fronteriza y la respuesta de las instituciones ante la llegada masiva de personas a la ciudad autónoma.


