El creador de contenido Jordi Ferrandez difundió un vídeo que se volvió viral en las redes sociales, donde critica la escasez de espacio y la incomodidad en una zona catalogada como «premium» durante el recital.
El espectáculo del artista puertorriqueño Bad Bunny en Barcelona, uno de los eventos musicales más destacados del año, ha generado gran repercusión en redes sociales debido a las quejas de algunos asistentes. Miles de personas acudieron a la capital catalana para disfrutar del cantante, que ofreció solamente dos funciones antes de continuar su gira en Madrid. No obstante, la experiencia de parte del público no cumplió con las expectativas, especialmente en las áreas con entradas más costosas.
Jordi Ferrandez, creador de contenido, se convirtió en foco de atención en redes al mostrar un vídeo grabado desde la zona VIP 4 del recinto. En la grabación, expone directamente la falta de espacio físico y la sensación de agobio que, según su testimonio, sufrieron muchos asistentes, poniendo en duda la organización y el aforo para los pases de categoría preferente.
Las críticas se centraron en las condiciones del espacio y el elevado precio de los accesos
El descontento expresado por Ferrandez se basa en la desproporción entre el costo del boleto y las condiciones de movilidad ofrecidas. «Para que veáis la situación. 500 euros la entrada y no podemos movernos», comenta al inicio de su vídeo, donde se muestra rodeado por una multitud compacta e inmóvil. Aunque destaca su agrado por la música, señala que la masificación dificultaba el desarrollo normal del evento.
«Está sonando Bad Bunny, me gusta mucho, pero no puedo moverme, bailar ni hacer nada. Es una situación que no tiene sentido», dice visiblemente incómodo mientras muestra el entorno. Las imágenes desde la zona VIP 4 se difundieron rápidamente en los canales digitales, generando numerosos comentarios que criticaron la concentración de personas en áreas exclusivas de grandes conciertos. Las críticas apuntan al precio de 500 euros por el boleto y a que una zona «premium» resultara incómoda para quienes la adquirieron.
Con el paso del tiempo, Ferrandez comprobó que la situación mejoró. En vídeos posteriores publicados en su perfil, se observa que la zona VIP se despejó parcialmente, lo que permitió mayor libertad de movimiento y un ambiente más relajado para los asistentes.
Asistencia de futbolistas del FC Barcelona y figuras públicas
El lugar desde donde se transmitieron las críticas también permitió registrar la presencia de varias personalidades del ámbito deportivo y social en el concierto barcelonés. Desde esa posición, Ferrandez captó al futbolista del FC Barcelona Lamine Yamal, quien asistió acompañado de la influencer Inés García, siendo una de las apariciones públicas más destacadas de la semana.
La representación del primer equipo azulgrana no se limitó a este jugador, ya que el concierto reunió a una amplia delegación del club. Entre los presentes estuvieron Robert Lewandowski, Dani Olmo, Gavi, Alejandro Balde y Ferran Torres, algunos de ellos acompañados por sus parejas. Más allá de los inconvenientes iniciales por la masificación en las zonas preferentes, la gira de Bad Bunny sigue siendo uno de los fenómenos musicales más importantes en España, atrayendo la atención de miles de seguidores de cara a los próximos conciertos en Madrid.


