La magistrada encargada del caso ha detectado indicios de responsabilidad penal en los progenitores, quienes intentaron atribuir la muerte a su otro hijo de cinco años y al tío del menor, que ha sido exonerado.
CEUTA – El lamentable fallecimiento de un recién nacido de 12 días, registrado en octubre de 2025 en un domicilio situado en la calle Alférez Provisional, avanza hacia el juicio. La Jueza de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Ceuta ha emitido un auto en que establece que el proceso contra los padres continuará por el procedimiento ante el Tribunal de Jurado por un presunto delito de asesinato, con agravante de parentesco.
Por otro lado, la jueza ha decidido el sobreseimiento provisional respecto al tío del menor, conforme a las solicitudes de la Fiscalía y la defensa, al no encontrar evidencias que involucren al familiar en el fallecimiento.
Un contexto de violencia y tres causas mortales
Los hechos se remontan al 5 de octubre de 2025. De acuerdo con la versión judicial, los padres protagonizaron una pelea violenta durante toda la jornada en la que se vio implicado el bebé. El auto señala que ambos, de forma conjunta o que uno actuó con la omisión del otro, forcejearon con el lactante hasta causarle la muerte.
La defensa de los padres solicitó el archivo del caso argumentando que la autopsia atribuía la muerte a un solo responsable. Sin embargo, la jueza rechazó esta petición basándose en el contundente informe forense:
Conclusiones de la autopsia: La muerte del lactante fue violenta y de origen homicida, causada por tres lesiones consecutivas, cada una capaz de producir la muerte por sí misma: asfixia, síndromes del bebé sacudido (zarandeo) y traumatismo craneal. Esto, según la jueza instructora, no excluye la posible participación de ambos padres.
Intentos de culpar a otros y manipulación de la escena
El auto destaca que las explicaciones ofrecidas por los detenidos carecieron de coherencia y detalla las variadas versiones contradictorias que dieron para eludir responsabilidades:
- Acusar al hermano mayor: Inicialmente, ante la Policía y las autoridades judiciales, inculparon a su otro hijo, de cinco años, por la muerte del bebé.
- Complicidad contra el tío: Más tarde admitieron que acordaron incriminar al tío del menor.
- Efecto de medicamentos: Finalmente, alegaron que no tenían conocimiento de lo ocurrido porque estaban bajo el efecto de pastillas.
La investigación policial desmintió estas declaraciones al encontrar indicios de que los progenitores intentaron eliminar pruebas de la agresión. Los agentes comprobaron que, tras la muerte del bebé, se le cambiaron la ropa y los pañales para ocultar evidencias. No obstante, durante la inspección ocular se hallaron prendas del recién nacido manchadas de sangre ocultas junto a la cuna.
El tío, eximido tras su intento de impedir la tragedia
El auto excluye completamente al tío del menor de cualquier implicación en el fallecimiento y confirma que su conducta fue de protección hacia su sobrino.
Las pesquisas revelan que el hombre procuró mediar y frenar los episodios violentos protagonizados por los padres aquel día, llegando incluso a llamar a la Policía por la tarde. Más tarde, al regresar a la vivienda y ser informado del fallecimiento del lactante, fue quien alertó inmediatamente a los servicios de emergencia marcando el 112.
En la actualidad, los padres permanecen en prisión preventiva a la espera de la celebración del juicio, mientras la jueza estudia realizar un análisis antropométrico forense de las manos de los investigados para intentar determinar quién causó materialmente las lesiones.



