Desde que el Gobierno de Vivas tomó la decisión de municipalizar el servicio de limpieza viaria y recogida de residuos, el coste del servicio se ha disparado, pero la empresa creada al efecto no para de ir de despropósito en despropósito.
Si se hace una mínima auditoría de gestión el resultado podría ser digno de enmarcar. No se pueden hacer las cosas peor: vehículos más de una año parados sin poder ser utilizados, contrataciones de personal con muchas dudas por parte de una gran parte de los representantes sindicales, convocatorias de procesos selectivos de personal bajo sospecha, con claras intenciones de favorecer a los amigos, instalaciones provisionales durante más de dos años que no pasarían la más mínima inspección, lo que provoca que los trabajadores de algunos departamentos trabajen en unas condiciones indignas, absentismo disparado, etc, etc, etc.
Pero lo peor de todo, aún siendo gravísimo todo lo anterior, es que, con un despilfarro indecente de millones, la ciudad está más sucia que con TRACE. No se trata sólo de pasear por Gran Vía o por la calle de la casa del presidente que se baldean a diario, se trata de pasear por calles y plazas de muchos barrios y zonas menos enchufadas para ver cómo, en algunas plazas, nuestros niños juegan rodeado de suciedad, que muchas calles son pasto de una dejadez increíble, dando un aspecto tercermundista de las mismas.
No se a qué se dedican los gestores de SERVILIMPCE, empezando por su presidente y por el supercoordinador, pero da vergüenza pasear por otras calles y avenidas que no sean las recomendadas.
Es cierto que quizás no se colabora mucho o casi nada por parte de muchos ciudadanos que, sin temor a nada ni a nadie, hacen de su capa un sayo e incumplen sistemáticamente las ordenanzas, algo que debía ser una prioridad para nuestros policías municipales, pero que de ninguna forma se ve por ningún lado.
Gastamos muchos millones en contratos de publicidad institucional para llenar los bolsillos de algunos editores de medios de nuestra querida Ceuta, pero a nadie se le ocurre hacer campañas continuas y permanentes hacia los vecinos para intentar conseguir una mayor concienciación y colaboración en favor de cumplir con las obligaciones, dar a conocer los horarios de depositar las basuras en los contenedores, días de recogida y procedimientos para la retirada de enseres, un mayor seguimiento de determinadas actividades económicas que contribuyen por dejadez en ensuciar sus entornos, mensajes dirigidos a los propietarios de mascotas para que se cuiden de recoger las deposiciones de sus animales de compañía, etc.
No, es más importante anunciar que se hagan los tatuajes con precaución o los mensajes recurrentes de campañas absurdas que vemos con mucha frecuencia en muchos medios de Ceuta. Todo un despropósito.
Cómo se puede gastar tanto y tan mal sin que nadie ponga sensatez en las gestiones y se reconduzca este cúmulo de errores y malas decisiones, que sólo ha tenido como consecuencia el cese del anterior gerente, siendo quizás la persona que estaba más cualificada para haber enderezado el rumbo de la empresa, si se le hubiera dado el apoyo que nunca tuvo.
Por otro lado, sorprende la inoperancia de los partidos de la oposición y los diputados no adscritos ante algo tan evidente. En algunos casos se puede entender, ya que hay determinados personajes contratados en SERVILIMPCE que no hacen ni ganas de comer, pero, claro, son de la “pandi” y por tanto, mejor mirar para otro lado.



