El hombre la llamó «promarroquí» y le espetó «trabaja, que cobras el IMV», pese a que la mujer acababa de salir de su jornada laboral. La periodista de elDiario.es que presenció los hechos también fue amenazada por el individuo.
Una nueva escena de racismo ha sacudido la convivencia en Ceuta. Una odontóloga ceutí, musulmana y vecina de la barriada de El Príncipe, fue objeto de insultos y comentarios xenófobos este viernes en plena Gran Vía por el simple hecho de detenerse a mirar una pantalla publicitaria en la que aparecía Abdellah Mustafá, candidato independiente del Frente Amplio al Senado.
Los hechos han sido publicados por elDiario.es, en una información firmada por la periodista Gabriela Sánchez, que presenció directamente el incidente y documentó los momentos de mayor tensión.
La mujer caminaba con varias amigas después de salir de trabajar cuando el cartel luminoso llamó su atención. La imagen de Mustafá, presidente de la asociación vecinal de Sidi Embarek, desencadenó la reacción de un hombre que comenzó a increparla desde la otra acera.
«Le vais a votar para seguir viviendo de nuestros impuestos. Promarroquí, eres una promarroquí», le gritó el individuo, que también hizo continuas referencias al supuesto cobro del Ingreso Mínimo Vital.
«Trabaja, que cobras el IMV», llegó a espetarle.
La respuesta de la mujer fue inmediata: «Yo no defiendo a Marruecos y soy española. ¿Le enseño mi DNI? ¿Me va a hacer enseñar mi DNI?».
La situación resultaba todavía más indignante porque Maryam, nombre ficticio utilizado por elDiario.es para proteger su identidad, es odontóloga y acababa de finalizar su jornada laboral.
«Caballero, yo no cobro el Ingreso Mínimo Vital. Yo acabo de salir de trabajar», respondió ante los continuos ataques.
La periodista de elDiario.es también fue amenazada
La tensión aumentó cuando el hombre advirtió que una periodista de elDiario.es estaba grabando la escena. Según relata el medio, el individuo cruzó la calle en actitud amenazante, intentó agarrar el teléfono móvil y llegó a encararse con la reportera a escasos centímetros de distancia.
La intervención de varios vecinos evitó que el incidente pudiera terminar en una agresión física.
Sin embargo, el hombre volvió a dirigirse contra otra mujer musulmana que había intervenido para defender a la odontóloga. Señalando un carro de limpieza próximo, le gritó: «Mira, coge el carro. Trabaja. Que estáis cobrando el Ingreso Mínimo Vital».
Finalmente, el individuo se retiró del lugar y las mujeres pudieron abandonar la zona.
La víctima terminó rompiendo a llorar después de varios minutos de tensión. Sus amigas intentaron tranquilizarla mientras trataban de ayudarla a recuperar la calma.
«Yo no llegué ni a decir nada. Solo me quedé mirando el cartel, el de Abdellah, porque me llamó la atención. Y se puso loco», relató la mujer al medio.
Abdellah Mustafá, en el centro de la polémica política
El episodio se produce en plena controversia por la candidatura de Abdellah Mustafá, presidente de la asociación vecinal de Sidi Embarek, que concurrirá como independiente dentro de la coalición Senado de Progreso para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

Su decisión ha despertado expectativas entre sectores progresistas y vecinos de las barriadas periféricas, pero también ha provocado críticas desde sectores conservadores y de la extrema derecha.
Mustafá adquirió protagonismo durante la crisis migratoria por su implicación en la atención humanitaria a cientos de mujeres y menores que quedaron en una situación de extrema vulnerabilidad. Durante más de dos meses participó en la organización de un campamento improvisado que permitió ofrecer alojamiento y asistencia a personas que, de otro modo, habrían permanecido en la calle.
Su actuación fue cuestionada públicamente por el portavoz de Vox en Ceuta, Juan Sergio Redondo, que lo calificó de «impresentable» y lo acusó de ser «promarroquí».
El candidato ha defendido su actuación humanitaria y sostiene que su entrada en política responde a la necesidad de dar voz a las barriadas y combatir los discursos de odio y exclusión.
El racismo y el señalamiento vuelven a poner a prueba la convivencia
Lo ocurrido en la Gran Vía trasciende una discusión callejera. Una ciudadana española, trabajadora y profesional sanitaria tuvo que soportar insultos y cuestionamientos sobre su nacionalidad por el simple hecho de llevar hijab y detenerse a mirar una imagen electoral.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa el clima de tensión que atraviesa Ceuta tras la crisis migratoria y los discursos que, durante los últimos meses, han contribuido a señalar a una parte de la población musulmana.
La convivencia no puede depender de la apariencia física, la religión, el origen familiar o las preferencias políticas de cada ciudadano. Tampoco puede utilizarse una crisis migratoria para alimentar sospechas colectivas contra vecinos que forman parte de la sociedad ceutí.
Ceuta es una ciudad plural y su convivencia exige respeto, responsabilidad y rechazo frontal a cualquier manifestación racista.
Ningún ciudadano debería tener que enseñar su DNI para demostrar que es español. Ni justificar que trabaja para merecer el mismo respeto que cualquier otro vecino.
FUENTE: elDiario.es
Información original de Gabriela Sánchez, publicada el 7 de noviembre de 2026 y actualizada el 8 de noviembre de 2026. Teleceuta recoge y reelabora los hechos publicados por el citado medio.
TELECEUTA | Información de Ceuta


