25 años del 11-S: Un análisis periodístico detallado sobre los atentados contra el World Trade Center y el Pentágono, el inicio de la guerra contra el terrorismo declarada por George W. Bush y las novedades del proceso judicial en Guantánamo fijado para 2028.
Hoy se cumplen 25 años desde que Al Qaeda llevara a cabo el secuestro de cuatro aviones comerciales con el objetivo de perpetrar ataques coordinados en territorio estadounidense. Los hechos afectaron al World Trade Center en Nueva York, al Pentágono y a una zona rural de Pensilvania, ocasionando cerca de 3.000 víctimas mortales. Este acontecimiento marcó el comienzo de la llamada «guerra contra el terrorismo» liderada por la administración de George W. Bush, y dejó una profunda huella en la memoria colectiva global y en los habitantes de Nueva York.
El desarrollo de los atentados del 11 de septiembre de 2001
El martes 11 de septiembre de 2001 se produjeron impactos contra símbolos del poder político y económico estadounidense. El primer acontecimiento ocurrió a las 08:45 hora local, cuando un Boeing 767 de American Airlines se estrelló contra una de las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York. Dieciocho minutos más tarde, un segundo avión, un Boeing 757 de United Airlines, chocó contra la segunda torre. En un inicio, los medios informaron sobre el suceso desde la perspectiva de un accidente.
A las 09:30 de la mañana, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush —quien fue informado durante una visita escolar en Florida—, confirmó oficialmente que el país estaba siendo objeto de un ataque terrorista. Las primeras pesquisas apuntaron al secuestro de aeronaves por parte de comandos suicidas y vincularon los hechos a Osama Bin Laden.
A las 09:37, aproximadamente una hora tras el primer impacto, un tercer avión secuestrado, el vuelo 77 de American Airlines, fue dirigido intencionadamente contra el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Un cuarto avión también fue tomado por los atacantes, pero cayó en un campo de Pensilvania, a unos 208 kilómetros de su objetivo previsto, debido a que los pasajeros y la tripulación enfrentaron a los secuestradores, provocando la pérdida de control en la cabina.
La declaración de la «guerra contra el terrorismo»
Tras los acontecimientos, el presidente George W. Bush anunció formalmente una guerra contra el terrorismo con el propósito de eliminar la estructura de Al Qaeda y capturar a su líder, Osama Bin Laden.
Nueve días después, en una intervención ante el Congreso, Bush explicó a la nación las motivaciones del conflicto:
«Los estadounidenses se preguntan: ¿por qué nos odian? Odian lo que ven aquí, en esta cámara: un Gobierno elegido democráticamente».
Estas palabras establecieron las bases ideológicas y políticas para la ofensiva militar internacional. Los bombardeos sobre Afganistán comenzaron en octubre de 2001. A pesar de la caída del régimen talibán en diciembre de ese año y la muerte de Bin Laden en 2011, la presencia militar estadounidense se mantuvo constituyendo el conflicto armado más largo en la historia del país, finalizando recientemente con la retirada de las tropas.
El marco judicial: Fijado para 2028 el juicio en Guantánamo
En el ámbito judicial, el proceso contra los presuntos organizadores de los ataques sigue vigente. En agosto pasado, un juez militar anunció que el juicio oral contra Jalid Sheij Mohamed, considerado el ideólogo de los atentados del 11-S, junto a otros tres acusados —Ammar al Baluchi (también Ali Abdul Aziz Ali), Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi— se iniciará el 5 de junio de 2028.
El teniente coronel Michael Schrama, desde la base naval de Guantánamo, rechazó la petición de la Fiscalía que proponía iniciar el juicio en enero de 2027. El tribunal estimó que esa fecha era poco factible debido a la complejidad del caso y los retrasos acumulados.
Los cargos contra Mohamed, Al Baluchi, Attash, Al Hawsawi y un quinto implicado —este último excluido posteriormente por razones de salud mental— fueron presentados inicialmente en 2008 ante una comisión militar. De igual forma, en julio de 2024, tres de los acusados alcanzaron un acuerdo con la Fiscalía para declararse culpables y evitar la pena capital, aunque dicho acuerdo fue posteriormente anulado.



