El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha asegurado que el Gobierno central restó importancia a las advertencias trasladadas por el Ejecutivo ceutí durante los días previos a la entrada masiva de inmigrantes registrada el pasado 30 de julio.
Durante sus declaraciones, Vivas afirmó que desde La Moncloa llegaron incluso a pedirle que “no llamara más”, al considerar que estaba insistiendo en exceso sobre la creciente presión migratoria que se estaba registrando en la frontera. Según explicó, la Ciudad venía alertando de un incremento constante de las entradas y reclamando la adopción de medidas extraordinarias para afrontar una situación que calificaba de excepcional.
Las manifestaciones del presidente ceutí llegan en un momento de máxima tensión política por la gestión de la crisis migratoria y tras la dimisión del jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz. Este sostiene que trasladó al delegado del Gobierno las comunicaciones recibidas desde el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre una posible entrada masiva, una versión que ha sido rechazada por el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.
Desde el Ejecutivo central niegan la versión ofrecida por Vivas y mantienen que las comunicaciones con el presidente de la Ciudad se desarrollaron con normalidad. Asimismo, sostienen que la información disponible en aquel momento no permitía prever la magnitud de los acontecimientos y que no existió una alerta formal del CNI sobre una entrada masiva.
La polémica continúa mientras prosiguen las investigaciones sobre lo ocurrido durante la crisis migratoria y persisten las diferencias entre las distintas administraciones respecto a la información de la que disponían antes de que se produjera la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta.



