La recuperación turística de Ceuta necesita medidas y confianza: los mensajes catastrofistas de algunos políticos y asociaciones pueden dificultar ambas.
Plutarco
Un hombre llevaba una burra a la feria para venderla. Por el camino se encontró con un conocido y empezó a quejarse:
—Esta burra me tiene harto: come una barbaridad, es más vieja que Matusalén, no aguanta la carga y, cuando se para, no hay quien la haga andar.
—¿Y adónde la llevas?
—A venderla.
—¡Pues tú sigue hablando así de la burra, que ya verás cómo la vendes!
El chiste invita a reflexionar sobre la imagen de Ceuta que proyectan algunos políticos y asociaciones, especialmente por la responsabilidad de quienes representan a la ciudad.
El 21 de octubre, Juan Vivas sostuvo que «de normalidad nada» y alertó del riesgo de un estallido social. Días después también afirmó: «Ceuta está herida, Ceuta sufre, pero Ceuta está en pie». Su discurso incluye mensajes de esperanza que sería injusto omitir.
Pero ¿el lenguaje de la emergencia inicial sigue describiendo con precisión la situación actual? Los desalojos de asentamientos y la recuperación de determinadas rutinas deben formar parte del balance, junto a los problemas pendientes. La crisis puede continuar sin que toda la ciudad siga viviendo como en sus primeros días.
Esta reflexión cobra especial sentido tras el acuerdo del Pleno del 28 de octubre para impulsar, a propuesta del MDyC, la elaboración de un Plan de Recuperación y Revitalización del Turismo para 2027. Sus medidas todavía deben concretarse.
Difícilmente se recuperará la confianza de los visitantes si las campañas de promoción conviven con mensajes que presentan Ceuta como una ciudad permanentemente desbordada. Ese discurso puede contrarrestar el esfuerzo de comerciantes, hosteleros y profesionales del turismo.
Ahí reside el peligro de la demagogia: exagerar los problemas o seleccionar únicamente lo más alarmante para desgastar al adversario puede perjudicar también a la ciudad. No cabe atribuir esa intención sin pruebas, pero sí exigir a políticos y asociaciones datos, proporción y propuestas.
La promoción necesita mejoras reales y una descripción rigurosa de la situación. Defender Ceuta exige reclamar soluciones, colaborar en su desarrollo y reconocer los avances. Porque, como advierte el consejero de Turismo en nuestra viñeta: «Tú sigue hablando así de la burra, que a ver cómo la vendemos».



