Varias ONG y asociaciones preparan una posible demanda tras el fallecimiento del joven de 17 años en La Esperanza y reclaman esclarecer si recibió toda la medicación necesaria para controlar su diabetes
CEUTA.— Varias ONG y asociaciones preparan acciones legales para exigir responsabilidades por las circunstancias que rodearon la muerte de un menor marroquí de 17 años que se encontraba bajo tutela de la Ciudad Autónoma y falleció en el centro de acogida La Esperanza.
Las organizaciones estudian dirigir dichas actuaciones contra el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas Lara, y el responsable del área de menores, Toni Palomo, al considerar necesario esclarecer la gestión y atención dispensada al adolescente durante los días previos a su fallecimiento.
El joven, que había llegado a Ceuta durante la entrada masiva registrada a finales de julio, padecía diabetes tipo I severa y se encontraba bajo seguimiento médico. Según los datos conocidos, había acudido a una revisión hospitalaria el pasado 1 de septiembre.
Las primeras hipótesis apuntan a una hipoglucemia severa como posible causa del fallecimiento, después de que el menor rechazara cenar la noche anterior porque no le gustaba la comida servida en el centro.
¿Disponía el menor de la medicación necesaria?
Uno de los principales aspectos que las organizaciones quieren esclarecer es si el adolescente disponía en todo momento de la medicación prescrita para controlar su diabetes y si recibió la vigilancia sanitaria que requería su enfermedad.
Las entidades consideran que, si se confirmara que un menor diabético bajo tutela de la Administración no disponía de la medicación necesaria, se trataría de una circunstancia de suma gravedad que debería ser investigada hasta sus últimas consecuencias.
No obstante, la existencia de una supuesta falta de medicación no está acreditada públicamente por el momento. Precisamente por ello, las organizaciones pretenden que se determine qué tratamiento tenía prescrito el joven, quién supervisaba su medicación, qué controles se realizaron y qué ocurrió durante las horas anteriores a su muerte.
Ocho minutos después llegó la emergencia médica
Los servicios de emergencia recibieron el aviso a las 7:05 horas y la Unidad de Emergencia Médica se personó en las instalaciones a las 7:13 horas. Los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida del adolescente.
La investigación deberá determinar las circunstancias exactas del fallecimiento y si existió alguna deficiencia en la atención médica o en los protocolos de protección aplicados al menor.
Un caso que vuelve a poner el foco sobre La Esperanza
El fallecimiento se produce en plena crisis del sistema de protección de menores de Ceuta, sometido a una presión extraordinaria tras la llegada masiva de finales de julio.
Para las organizaciones que preparan las acciones legales, la situación de saturación no puede convertirse en un argumento para rebajar los estándares de atención sanitaria de los menores tutelados, especialmente cuando padecen enfermedades crónicas que requieren medicación y vigilancia específica.
La eventual responsabilidad de Juan Vivas y Toni Palomo, al igual que cualquier otra responsabilidad administrativa o penal, tendrá que ser determinada por las autoridades competentes una vez analizados todos los hechos y las circunstancias que rodearon la muerte del menor.



