Tras la conclusión del ciclo electoral autonómico, se ha producido un cambio táctico en el bloque de la derecha española. Con la consolidación de los cuatro acuerdos de gobierno regionales en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, Vox ha optado por bajar el tono en sus críticas al Partido Popular y propone una política de «mano tendida absoluta», enfocada en una posible coalición a nivel nacional.
Desde la dirección nacional de Vox valoran que Alberto Núñez Feijóo haya abandonado los vetos y reconozca por primera vez la opción de gobernar junto a Santiago Abascal. «Han comprendido que es necesario terminar con la demonización de Vox», indican fuentes del partido.
El nuevo escenario: el PP hacia el centroizquierda
Aunque predomina un ambiente de acuerdo, la dirección de Vox mantiene una estrategia clara para aumentar los escaños del bloque en las elecciones generales: desean que el PP enfoque su atención y atraiga votos desde el centro y el centroizquierda.
- Ampliar la suma: Vox cree que si el PP compite en el mismo espacio electoral que ellos, la cantidad total de escaños sería menor. Para desalojar a Pedro Sánchez, defienden la necesidad de una «mayoría contundente».
- Ventaja en el discurso: Vox considera que lidera la «batalla cultural», apreciando cómo los populares adoptan términos y propuestas vinculadas a su ideología, como políticas más estrictas sobre inmigración o la extensión nacional de la ley del «concebido no nacido».
- Advertencia ante posibles incumplimientos: La tregua no implica confianza ilimitada. Vox avisa a Feijóo que no dudará en abandonar los gobiernos autonómicos si el PP incumple los acuerdos: «Estamos preparados para salir de las administraciones si se produjeran incumplimientos».
Distanciamiento sin precedentes con Donald Trump por apoyo a Meloni
El reposicionamiento de Vox también alcanza el ámbito internacional. En una declaración inesperada, Santiago Abascal se ha distanciado por primera vez del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, debido a los comentarios de este último contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
«El señor Trump se equivoca. No es correcto tratar a los aliados como subordinados.» — Santiago Abascal, en declaraciones a La mirada crítica.
El conflicto surge justo antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, luego de que Trump difundiera una imagen de Meloni con un comentario irónico solicitando una «orden de alejamiento». Aunque desde Vox matizan que mantienen la alianza con Washington y respaldan a ambos países, Abascal ha enfatizado que la defensa de los intereses nacionales de sus socios europeos prevalece sobre un seguimiento acrítico al líder estadounidense.



