El Índice de Peligro de Incendios Forestales (IPIF) comienza a aplicarse al inicio de la época de alto riesgo, con la finalidad de afinar las alertas y reducir en un diez por ciento las falsas alarmas.
MADRID. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) inicia la temporada alta de riesgo de incendios forestales con la implementación de un novedoso método para evaluar el peligro de incendios en España. Este sistema no solo considera variables atmosféricas tradicionales como la temperatura o velocidad del viento, sino que ahora incorpora el estado real del suelo, incluyendo su humedad y el uso específico de cada tipo de terreno. El nuevo algoritmo, denominado Índice de Peligro de Incendios Forestales (IPIF), permite a la agencia meteorológica identificar con mayor precisión las áreas de riesgo extremo y disminuir considerablemente las falsas alertas durante la época estival.
Un sistema avanzado para determinar la vulnerabilidad del terreno
El IPIF es un desarrollo propio de AEMET que amplía el alcance del índice canadiense FWI (Fire Weather Index), hasta ahora utilizado internacionalmente. Mientras que los métodos anteriores se basaban exclusivamente en variables meteorológicas, esta actualización incorpora parámetros sobre el estado del combustible vivo, evaluando la posibilidad de inicio y la intensidad que un incendio podría alcanzar en función del terreno.
Desde AEMET no se han realizado previsiones sobre si el verano de 2026 tendrá un comportamiento similar al severo 2025, cuando se quemaron más de 300.000 hectáreas afectando gravemente a regiones como León y Galicia, o si seguirá una tendencia más moderada como la de 2024, marcada por una primavera con lluvias superiores y suelos húmedos. Los especialistas indican que una segunda mitad de junio con lluvias por encima de lo habitual sería un buen indicador para los meses posteriores, debido a la importancia que la humedad del suelo tiene en el nuevo índice.
Para delimitar con mayor exactitud las zonas en riesgo alto o extremo, el IPIF combina medición de humedad del suelo, estado de la vegetación mediante imágenes satelitales actualizadas cada diez días, y diferentes usos del suelo. En este último aspecto, se introduce una nueva categoría además de las cinco previas, manteniendo los niveles máximos de alerta para zonas vulnerables pero incorporando un nivel de riesgo muy bajo para áreas urbanas o con presencia de nieve.
Menos alertas innecesarias para evitar la saturación del sistema
La elaboración del algoritmo se basó en datos desde 2015 hasta 2024, ofreciendo una actualización respecto al periodo 2013-2019, e incluyendo años recientes con episodios de calor intenso para ajustar mejor el análisis frente a temperaturas extremas. El sistema, activo desde el 27 de mayo, busca evitar la sobresaturación en la emisión de alertas oficiales.
Desde AEMET explican que el método anterior tendía a identificar muchas más áreas en riesgo alto, que con el nuevo criterio basado en la humedad quedan excluidas al tratarse de suelos menos secos con vegetación menos inflamable. Al comparar mapas de riesgo de agosto del año pasado, el índice canadiense señalaba numerosas zonas en color rojo (peligro extremo), mientras que el actual algoritmo muestra áreas significativamente menores con ese nivel.
De igual manera, el nuevo método modera las alertas que el modelo FWI lanzaría ante olas de calor tempranas en mayo, considerando también el efecto de las lluvias y tormentas frecuentes en la primera quincena de ese mes. Marcelino Núñez, delegado de AEMET en Extremadura y parte del equipo desarrollador, confirma que las falsas alarmas bajan del 26,27% del modelo canadiense a un 16% con el IPIF, reconociendo que el sistema anterior solía sobreactuar. Ambos modelos comparten una capacidad predictiva cercana al 80% para los incendios forestales, aunque el especialista puntualiza que aún queda por observar su desempeño en campo esta temporada.
Adif implementa medidas preventivas en los márgenes ferroviarios
Simultáneamente al despliegue meteorológico, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha puesto en marcha su Plan de Prevención contra Incendios en las vías y áreas colindantes. Este programa tiene como objetivo principal preservar la seguridad en los más de 15.000 kilómetros que conforman la red ferroviaria nacional y evitar que incendios afecten la circulación de trenes. Durante el verano pasado, la circulación entre Madrid y Galicia se vio interrumpida más de una semana por la cercanía de los incendios a la red gallega.
El plan preventivo de Adif se realiza en coordinación con las operadoras Renfe, Ouigo e Iryo, y comprende medidas correctivas y preventivas en los bordes de las líneas. Tiene vigencia anual, desde el 1 de junio de 2026 hasta el 31 de mayo de 2027, intensificando sus intervenciones de desbroce y vigilancia durante el verano.


