Madrid, 13 de mayo de 2026 — Un reciente informe sobre la salud mental y la mortalidad en cárceles españolas ha indicado que el 33% de los presos que se suicidaron en 2025 estaban en el último año de su condena, a menos de doce meses de salir en libertad.
El «vértigo a la libertad» como elemento clave
Especialistas señalan que este fenómeno, denominado técnicamente «síndrome de la excarcelación» o vértigo a la libertad, tuvo un impacto relevante el año pasado:
- Efectos en la fase final de la condena: Para muchos presos, la cercanía a la salida no representa alivio sino un aumento considerable de ansiedad, motivado por la ausencia de redes de apoyo o el temor a ser estigmatizados.
- Grupos vulnerables: Numerosos internos no contaban con planes de reinserción adecuados ni un entorno familiar que los respaldara, lo que convierte la libertad en un escenario de inseguridad social y económica.
- Datos de 2025: El informe destaca que la cifra total de suicidios en prisiones continúa siendo elevada, cuestionando la efectividad de los protocolos actuales de prevención (PPS) durante la fase final de la condena.
- Falta de especialistas: Se denuncia la carencia de psiquiatras y profesionales capacitados para ofrecer apoyo psicológico en el proceso de transición desde la prisión hacia la comunidad.
Revisión urgente de los protocolos
El Ministerio del Interior y la Secretaría de Instituciones Penitenciarias están siendo instados a renovar los programas de acompañamiento. Organizaciones defensoras de derechos humanos demandan que el enfoque trascienda la simple supervisión en celda e incluya una preparación psicosocial intensiva conforme se acerca la liberación, con el fin de evitar que la reinserción social se perciba como un desafío insuperable.


