Alba Carrillo protagonizó un conflicto significativo en el plató de ‘El sótano club’, programa que conduce en el canal TEN. Durante la emisión del lunes, la presentadora decidió desconectarse del pinganillo y se negó a despedir el programa. El conflicto surgió durante el análisis de una polémica relacionada con María Patiño y las declaraciones de Alberto Guzmán, que provocaron el descontento de Carrillo al interpretar que Guzmán no la había apoyado tras defender a Patiño.
En el programa se abordó la controversia originada por un mensaje de María Patiño en Instagram, en el que desmentía una información difundida anteriormente por Guzmán. Según este último, Patiño estaba pasando por dificultades profesionales tras la cancelación de ‘La familia de la tele’ en La 1 y ‘No somos nadie’ en TEN y Canal Quickie en enero pasado. En su publicación, Patiño manifestó que hablaría en persona para aclarar la situación y defendió su reputación.
Con Guzmán presente, Alba Carrillo intervino inicialmente para defender a su compañero, recordando que ella también fue despedida de Mediaset, lo que consideró una circunstancia comprensible sin intención de ofender. Guzmán añadió que su comentario pretendía reflejar la injusticia de que una periodista destacada en la crónica social estuviera sin empleo, y se mostró sorprendido por la polémica generada.
La presentadora intensificó sus críticas hacia Patiño, señalando comportamientos que atribuye a actitudes de inmadurez, y recordó un episodio en el último día de ‘La familia de la tele’ cuando, según su relato, Patiño tuvo una actitud poco profesional con compañeros y colgó el teléfono a una persona. Carrillo enfatizó que con la edad y la experiencia estas conductas resultan inadecuadas y afirmó que Patiño ha recibido un trato demasiado indulgente en Mediaset.
La discusión alcanzó un punto crítico cuando Guzmán intentó disculparse en directo con Patiño. Alba Carrillo reaccionó con enfado, calificando la disculpa de demasiado benevolente y criticando que Patiño no ha mostrado la misma generosidad con otras personas. Afirmó que no aceptaría que la periodista fuera presentada como una figura intachable. Guzmán defendió la buena relación personal que mantiene con Patiño, pero Carrillo cuestionó esta versión y le confrontó sobre comentarios contradictorios recibidos en privado.
Ante la evolución del debate, Alba Carrillo decidió no continuar con la discusión y se quitó el pinganillo. El director del programa, Rafa, intentó contactarla, pero la conductora rechazó seguir instrucciones, exigiendo el mismo respeto que ella brinda. Además, criticó a Guzmán por no respaldar su postura con la misma convicción que ella mostraba en el plató.
Al final de la emisión, Carrillo manifestó su descontento con la dirección y el desarrollo diario del programa. Expresó que lleva dos semanas en una situación incómoda y lamentó no poder expresar más abiertamente su opinión debido al rol que desempeña como presentadora. Cerró el programa sin realizar la despedida habitual, indicando que no consideraba necesario involucrarse diariamente en controversias por la remuneración que recibe y sugiriendo que el director debería despedir el programa en su lugar.
Este episodio se suma a recientes controversias en las que ha estado implicada Alba Carrillo, incluyendo críticas a RTVE por contratar en ‘MasterChef’ a personas con supuestos antecedentes fiscales, y un posterior enfrentamiento con Benita (Maestro Joao) pese a su amistad previa.


