El tenista español informa que su recuperación avanza adecuadamente, pero retrasa su vuelta a la competición hasta la gira estadounidense de verano con el US Open como objetivo.
MADRID.— La preocupación en el tenis español persiste, aunque con un enfoque cauteloso y de paciencia. Carlos Alcaraz confirmó este martes mediante sus redes sociales que no participará en la gira de césped próxima. El actual número dos del mundo, que no compite desde el torneo Conde de Godó, anunció que no jugará ni en Queen’s ni en Wimbledon, extendiendo así su periodo de recuperación que, según indicó, «evoluciona satisfactoriamente».
«Mi recuperación está progresando bien y me siento considerablemente mejor, pero lamentablemente aún no estoy preparado para competir, por lo que debo renunciar a la gira de hierba en Queen’s y Wimbledon. Estos dos torneos son muy importantes para mí, y los extrañaré mucho», expresó el murciano en sus perfiles de X e Instagram.
Con esta decisión, el tenista de El Palmar opta por un enfoque prudente. Similar a su temprana baja en Roland Garros, Alcaraz prefirió comunicar su ausencia con anticipación, dado que la competición de Queen’s empieza el 15 de junio y el cuadro principal de Wimbledon arranca el 29 del mismo mes.
Origen de la lesión en Barcelona
El problema físico, que representa el mayor contratiempo en la carrera de Alcaraz, surgió el 14 de abril durante su debut en el ATP 500 de Barcelona frente a Otto Virtanen. Aunque logró ganar ese encuentro, al día siguiente informó su retiro del torneo tras comprobar que la lesión en su muñeca derecha era «más grave de lo previsto».
Desde entonces, su calendario ha estado marcado por sucesivas bajas: Madrid, Roma, Roland Garros y ahora la totalidad de la temporada sobre césped. Aunque no se ha emitido un parte oficial definitivo por el equipo médico, el tratamiento y el periodo de recuperación sugieren una posible lesión del fibrocartílago triangular (TFCC), una afección articular profunda y característica del tenis que demanda inmovilización y una rehabilitación cuidadosa.
Tanto Alcaraz como su equipo técnico priorizan evitar recaídas que puedan afectar su futuro a largo plazo, tomando en cuenta experiencias complicadas de otros jugadores como Juan Martín del Potro o Dominic Thiem con lesiones similares en la muñeca.
Consecuencias en el ranking y plan para su retorno
Si todo marcha según lo más optimista y el siete veces campeón de Grand Slam regresa a principios de agosto en el Masters 1.000 de Montreal (Canadá), habrá acumulado más de 110 días sin competir. Esta ausencia prolongada le impedirá defender una superficie donde ha tenido un desempeño destacado, con un registro de 35 victorias y solo 4 derrotas, que incluye los títulos de Wimbledon (2023, 2024) y Queen’s (2023, 2025).
Como resultado, la diferencia en el ranking ATP respecto al actual líder mundial, el italiano Jannik Sinner, crecerá considerablemente. Tras perder los puntos correspondientes a Roland Garros y a la gira de césped —donde defendía la final de Wimbledon y el título de Queen’s—, Alcaraz iniciará la etapa norteamericana con 8.160 puntos.
A pesar de esta reducción en la clasificación, la prioridad principal del tenista murciano es lograr una recuperación completa y sin contratiempos, con la vista puesta en la gira de pista dura que concluirá en el US Open a finales de agosto.


