PARÍS.— Europa despide mayo con una ola de calor sin precedentes. La histórica subida de temperaturas en Francia ha provocado la muerte de al menos siete personas, según informó este martes Maud Bregeon, portavoz del Gobierno francés. Además, se ha declarado la alerta naranja por canícula en ocho departamentos ubicados en el oeste del país, una situación poco común para esta época.
El número de víctimas refleja los riesgos directos e indirectos relacionados con este repunte extremo del calor. Bregeon detalló en una entrevista con TF1 que dos fallecimientos ocurrieron durante la práctica deportiva al aire libre: uno el domingo en París y otro el lunes en Lyon. Las otras cinco personas fallecieron ahogadas en diferentes regiones al intentar refrescarse en zonas de baño.
Un mayo con temperaturas propias de julio
El servicio meteorológico nacional, Météo-France, alertó que el escenario térmico no se estabilizará pronto. Tras registrar el lunes récord nacional de temperatura para mayo, se espera que los termómetros sigan aumentando, alcanzando entre 33°C y 36°C en las áreas occidentales.
Los departamentos en alerta naranja estricta por canícula son:
- Finisterre
- Morbihan
- Mancha
- Ille y Vilaine
- Maine y Loira
- Mayenne
- Vendée
- Loira Atlántico
Un bloqueo atmosférico procedente del norte de África
La causa principal de este clima extremo es un potente anticiclón que se extiende desde el norte de África hasta las Islas Británicas, atravesando Francia. Según expertos de La Chaîne Météo, esta situación configura un patrón atmosférico que retiene el aire caliente sobre el territorio. Se estima que este fenómeno persistirá hasta finales de la semana, impidiendo que las temperaturas diurnas y nocturnas disminuyan.
Las autoridades francesas recomiendan actuar con precaución, evitando la actividad física intensa en las horas centrales del día, manteniendo una adecuada hidratación y vigilando especialmente a niños y personas mayores. Al mismo tiempo, la península ibérica también enfrenta condiciones térmicas extremas, con varias ciudades españolas rozando los 40°C y registrando las primeras noches tropicales de la temporada.


