En un escenario mundial donde las normas internacionales se encuentran cada vez más deterioradas, Amnistía Internacional (AI) ha reconocido a España como un caso ejemplar. En la presentación de su informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, la organización expresó preocupación por el «declive del orden mundial» y resaltó la postura firme del Gobierno español ante las violaciones del derecho internacional.
Un referente ético en un contexto internacional adverso
Agnès Callamard, secretaria general de AI, criticó duramente la conducta de la mayoría de las potencias occidentales. Según sus palabras, mientras varios países europeos optan por mantenerse en «silencio o complicidad» frente a las acciones de líderes como Donald Trump, Benjamin Netanyahu y Vladímir Putin, España ha sostenido una línea coherente y constante.
“Hay gobiernos, y España entre ellos, que insisten en mantener una brújula ética sobre quiénes somos y qué queremos lograr”, afirmó Callamard en una rueda de prensa en Londres.
España y su rechazo al «apaciguamiento» internacional
El informe del presente año resalta una tendencia preocupante: la concesión excesiva hacia los actores con poder. No obstante, la líder de la organización subrayó que España se distingue por su postura clara al denunciar sistemáticamente las transgresiones del derecho internacional, independientemente de quién las cometa.
Al ser interrogada sobre si otros países presentan un compromiso similar, Callamard respondió con cautela:
- Sudáfrica: Se mencionó también como un referente, pero con ciertas reservas, dado que AI observa que ha sido firme en el caso de Gaza, pero menos activa en otros escenarios internacionales.
- España: Fue identificada como el único Estado que responde de manera integral frente a lo que Callamard denomina un «orden mundial depredador».


