EDITORIAL
El director de Ceuta Ahora llevará al Parlamento Europeo su visión sobre la crisis del 30 y 31 de julio. Su trayectoria y el discurso que ha mantenido durante la crisis migratoria también deben formar parte del debate
Antonio Gómez llevará este martes al Parlamento Europeo su visión sobre la crisis migratoria que sufrió Ceuta los días 30 y 31 de julio, la saturación de los servicios públicos y la respuesta del Estado.
El anuncio presenta su intervención como el traslado a Europa del “testimonio de la crisis de Ceuta” y de su visión “como ceutí y periodista”.
Pero hay una cuestión que debe quedar clara: Antonio Gómez puede trasladar a Europa su opinión y su experiencia personal, pero no es la voz de todos los ceutíes ni representa al conjunto de los periodistas de Ceuta.
Su papel durante el Tarajal también forma parte del contexto
Antonio Gómez Granados era asesor de la Delegación del Gobierno cuando se produjeron los acontecimientos del Tarajal, el 6 de febrero de 2014, y se personó en la playa durante el dispositivo, según informaciones publicadas entonces.
Aquella tragedia terminó con 15 personas fallecidas y generó una enorme controversia política, judicial y social sobre la actuación de la Guardia Civil, el uso de material antidisturbios y los llamados rechazos en frontera.
El teniente coronel Andrés López García, entonces al frente de la Comandancia de la Guardia Civil en Ceuta, fue posteriormente trasladado a Sevilla. Interior justificó oficialmente el traslado por motivos organizativos, mientras distintas informaciones lo situaron en el contexto de la polémica generada por la gestión del Tarajal.
Una trayectoria política y mediática que también cuenta
Gómez fue posteriormente director de RTVCE durante el Gobierno de Juan Vivas en la etapa en la que Vox formó parte del Ejecutivo, en un contexto político en el que su nombramiento estuvo vinculado a las exigencias planteadas por esta formación para apoyar al Gobierno.
Actualmente dirige Ceuta Ahora y durante la actual crisis migratoria ha participado como colaborador en programas nacionales como Horizonte, de Iker Jiménez.
VALORACIÓN EDITORIAL
Desde Teleceuta consideramos legítimo que Antonio Gómez acuda al Parlamento Europeo y exponga sus opiniones.
Lo que rechazamos es que se presente su intervención como “el testimonio de Ceuta”.
No lo es.
No habla en nombre de todos los ceutíes. Tampoco habla en nombre de los periodistas de Ceuta.
Y, desde nuestra perspectiva editorial, resulta especialmente preocupante que quien pretende llevar la voz de Ceuta a Europa sea precisamente una persona cuyo discurso público ha estado marcado, a nuestro juicio, por la confrontación y por un relato que ha contribuido a tensionar las relaciones entre las distintas comunidades de la ciudad, especialmente entre musulmanes y cristianos.
Si algo ha caracterizado buena parte de ese discurso, sostenemos desde esta redacción, no ha sido precisamente la búsqueda de puntos de encuentro, sino la confrontación.
Ceuta necesita seguridad, control fronterizo y respuestas de España y Europa. Pero también necesita convivencia.
Europa no necesita escuchar una Ceuta enfrentada. Necesita conocer una Ceuta plural, diversa y real.
Antonio Gómez puede acudir a Estrasburgo y defender su posición.
Lo que no puede hacer es convertir su opinión en la voz de todos.
Porque Ceuta tiene muchas voces. También tiene muchos periodistas.
Y ninguna persona puede apropiarse de la voz de toda una ciudad.



