El Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla, incluido en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2021, aún no ha sido aprobado casi cinco años después. La ausencia de una fecha para su culminación vuelve a ser un tema central tras la llegada masiva de migrantes que ha obligado al Gobierno a desplegar militares y refuerzos policiales en Ceuta.
El Ejecutivo aún no ha finalizado el Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla que se comprometió a elaborar en diciembre de 2021, cuando se aprobó la actual Estrategia de Seguridad Nacional.
El documento oficial estableció que ambas ciudades requieren una “atención especial” del Estado debido a su localización en el norte de África y la particularidad de una frontera que también es un límite exterior de la Unión Europea. Entre sus medidas contemplaba específicamente la creación de un plan para Ceuta y Melilla.
A pesar del tiempo transcurrido, el plan aún carece de un calendario para su finalización. En una respuesta parlamentaria de mayo de 2026, el Gobierno indicó que un equipo interministerial había avanzado en un documento base para desarrollos futuros en los ministerios, pero admitió que no hay una fecha definida para concluir el plan.
Este asunto ha cobrado relevancia tras el cruce de miles de personas desde Marruecos hacia Ceuta, tanto por tierra como por mar, lo que ha superado la capacidad habitual de vigilancia, seguridad y acogida de la ciudad autónoma.
Ante el volumen de entradas, el Gobierno ordenó el despliegue de 60 militares y 200 agentes policiales para apoyar a los efectivos ya presentes en Ceuta. Las Fuerzas Armadas realizan labores de apoyo a la Guardia Civil y no han tomado el control total de la frontera.
La Estrategia de Seguridad Nacional ya advertía en 2021 que factores como el cambio climático, la inestabilidad política y las crisis económicas podrían incrementar los movimientos migratorios masivos. También destacaba que la vigilancia en frontera, la cooperación con países de origen y tránsito, y la lucha contra las redes de tráfico de personas deberían contar con atención continuada.
El plan pendiente estaba pensado para mejorar la preparación y coordinación en situaciones de crisis. Sin embargo, al no haberse aprobado, se desconoce qué medidas, recursos, protocolos o mecanismos de coordinación incluiría.
No se puede asegurar que la implementación de este plan hubiera evitado la crisis migratoria actual, puesto que el control de las entradas a Ceuta depende también de la cooperación de Marruecos, así como de la actuación de las fuerzas de seguridad y otros factores diplomáticos, sociales y humanitarios.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, junto con el Partido Popular, han solicitado al Ejecutivo que declare la situación como de interés para la Seguridad Nacional y fortalezca la coordinación entre administraciones. No obstante, el Gobierno ha empleado hasta ahora solo los recursos militares y policiales, sin activar este mecanismo excepcional.
La Ley de Seguridad Nacional establece que una situación de interés nacional puede decretarse cuando la gravedad, urgencia y magnitud de una crisis demandan una coordinación reforzada. Esta decisión corresponde al presidente del Gobierno mediante real decreto y no implica la suspensión de derechos fundamentales, ni reemplaza a los estados de alarma o excepción.
La inexistencia del plan vuelve a plantear dudas sobre la capacidad preventiva del Estado en dos territorios cuya vulnerabilidad ya había sido reconocida por el propio Ejecutivo. Mientras sigue el despliegue para atender la emergencia, Ceuta y Melilla continúan sin disponer del instrumento integral de seguridad previsto en 2021.



