EDITORIAL TELECEUTA
Apoyamos la decisión anunciada por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, de acudir al Poder Judicial para trasladar a sus máximos responsables la gravedad de la situación que atraviesa la ciudad tras la entrada masiva de inmigrantes de los días 30 y 31 de julio.
Pero creemos que hay que ir más allá: Ceuta no puede esperar 30 días.
Si el Gobierno de la Ciudad considera que la situación es suficientemente grave como para denunciar la falta de respuesta del Estado y trasladar al Poder Judicial que Ceuta está en peligro, no tiene sentido esperar un mes para empezar a actuar. La denuncia y las actuaciones deben comenzar desde ya.
La ciudad necesita que se reclame inmediatamente al Gobierno central información, medios y medidas concretas. Necesita saber qué está ocurriendo con las personas que permanecen en Ceuta, cuántos expedientes de devolución se han iniciado y qué plan existe para garantizar que una situación como la vivida no vuelva a repetirse.
No estamos ante un problema menor ni ante una cuestión que pueda solucionarse únicamente con declaraciones políticas. La frontera, la seguridad, la presión migratoria y la capacidad de respuesta de las administraciones afectan directamente al presente y al futuro de Ceuta.
Por eso consideramos acertado que Vivas eleve la situación al Poder Judicial. Si el Gobierno central no responde adecuadamente, deben utilizarse todas las vías legales disponibles. Pero insistimos: no dentro de 30 días, sino desde este mismo momento.
Cumplir la ley también tiene consecuencias
Hay además una cuestión que no debería olvidarse cuando hablamos de legalidad y responsabilidades públicas.
Durante la crisis migratoria de mayo de 2021, cuando miles de personas entraron irregularmente en Ceuta, una entonces responsable del Gobierno de la Ciudad, Mabel Deu del Olmo, terminó siendo condenada judicialmente por hechos relacionados con la gestión de menores que llegaron durante aquella crisis.
El caso demuestra una realidad que a veces se olvida: gobernar durante una emergencia no exime del cumplimiento de la ley. Al contrario, cuanto mayor es la presión y más excepcional es la situación, mayor debe ser el cuidado de quienes toman decisiones.
Por eso también ponemos la mirada en el actual consejero de Presidencia, Alberto Gaitán. Las decisiones que adopte su departamento en esta nueva crisis migratoria tendrán que hacerse con todas las garantías jurídicas. La defensa de Ceuta y la exigencia de responsabilidades al Estado son legítimas, pero deben ir acompañadas de un escrupuloso cumplimiento de la legislación.
Y aquí debemos ser contundentes: la ley no puede tener una interpretación diferente dependiendo de quién la tenga que cumplir.
Si reclamamos al Gobierno central que cumpla con sus obligaciones hacia Ceuta, también debemos exigir a nuestro Gobierno que actúe dentro de la legalidad. Si pedimos respeto a las decisiones judiciales, debemos respetarlas cuando afectan a nuestros propios responsables políticos.
La denuncia debe empezar ahora
Vivas ha anunciado que llevará la situación ante los máximos responsables del Poder Judicial. Bienvenido sea. Pero Ceuta necesita que esa decisión se concrete inmediatamente.
No podemos permitir que una nueva crisis migratoria vuelva a dejar a la ciudad esperando respuestas mientras las administraciones intercambian responsabilidades.
La situación requiere acción inmediata, firmeza y responsabilidad.
Los 30 días pueden ser un plazo administrativo o político, pero no deben convertirse en 30 días de inacción.
Ceuta necesita que el Estado actúe. Necesita que se proteja la frontera. Necesita que se cumplan los procedimientos legales de devolución cuando correspondan. Necesita recursos y coordinación. Y necesita que sus instituciones defiendan sus intereses con todas las herramientas que proporciona nuestro Estado de Derecho.
Apoyamos a Vivas en su decisión de acudir a la Justicia, pero le pedimos que no espere 30 días para hacerlo con toda la contundencia necesaria.
Porque si la situación es tan grave como se está denunciando, Ceuta no puede esperar. Hay que actuar ya.


