El Tribunal de Instancia de Ceuta ha declarado a B.M.M. culpable de un delito de maltrato habitual contra su expareja, madre de sus hijas. Conforme informa El Faro de Ceuta, la sentencia confirma que el acusado mantenía una conducta dominante y violenta, impulsada por la constante desconfianza hacia su pareja.
El fallo judicial reconoce varios ataques físicos ocurridos entre 2022 y 2023. Entre los hechos probados se encuentran agresiones dentro del domicilio, como lanzar una maleta a la cara de la víctima o intentar asfixiarla, así como un golpe en la boca mientras ambos viajaban en un vehículo.
El control como eje principal en la relación
Durante el proceso judicial, la víctima explicó cómo el condenado revisaba su teléfono móvil, sus redes sociales e incluso controlaba su manera de vestir. Aunque el acusado negó las acusaciones, el juez valoró el testimonio de la mujer como «claro y constante», otorgándole total credibilidad frente a la ausencia de pruebas presentadas por la defensa.
Un aspecto destacado en la sentencia es la presión externa que sufrió la denunciante, incluyendo intentos de una autoridad religiosa para disuadirla de continuar con el proceso de divorcio. Finalmente, el tribunal avaló su relato tras la denuncia presentada en diciembre de 2023.
Decisiones judiciales y programa de rehabilitación obligatorio
La condena principal consiste en un año y tres meses de prisión, aunque el juez ha decidido suspender la entrada en la cárcel por tres años, bajo la condición de que el acusado no cometa nuevos delitos y cumpla con las medidas impuestas:
- Prohibición de acercamiento: durante dos años y tres meses, el condenado no podrá acercarse ni comunicarse con la víctima por ningún medio.
- Compensación económica: deberá abonar 3.394,92 euros a la mujer por los daños ocasionados.
- Formación obligatoria: es requisito que complete un programa educativo enfocado en la igualdad de género y el respeto hacia las mujeres.


