La Agrupación Deportiva Ceuta puso el broche de oro a una temporada inolvidable con una victoria por la mínima frente al Albacete Balompié (1-0) en el Alfonso Murube. Un gol de Marcos Fernández, en el que fue también una emotiva despedida del delantero tarraconense, permitió a los caballas alcanzar los 61 puntos y cerrar un curso para el recuerdo ante su afición.
El encuentro comenzó con un aviso visitante. Samu Obeng abrió para Jonathan Gómez, cuyo centro fue rematado por Jefté Betancor, obligando a Pedro López a lucirse con una intervención de gran mérito. Fue una de las pocas ocasiones claras de un Albacete que nunca terminó de inquietar seriamente a la defensa local.
El Ceuta fue adueñándose poco a poco del balón y del ritmo del partido. Rubén Díez dirigía las operaciones desde la medular, mientras Koné y Bassinga trataban de generar peligro por las bandas. Sin embargo, el encuentro entró en una fase espesa, marcada por el calor y la falta de precisión de ambos equipos.

La reacción llegó pasada la media hora. Anuar, muy activo desde el lateral izquierdo, penetró en el área y cedió el balón atrás para Bassinga. El atacante burkinés, con un brillante toque de tacón, habilitó a Marcos Fernández, que no perdonó y batió a Diego Mariño con un sutil toque de puntera para firmar el 1-0.
El tanto desató la alegría en el Alfonso Murube. Marcos, que disputaba uno de sus últimos partidos como caballa, celebró junto a Youness un gol cargado de simbolismo. Era el decimocuarto que anotaba en casa esta temporada y un regalo de despedida para una afición que lo ha convertido en uno de sus ídolos.
Tras el gol, el Ceuta vivió sus mejores minutos. Con una circulación rápida y precisa, los de José Juan Romero arrancaron los olés de la grada. Marcos estuvo cerca de ampliar la ventaja con una espectacular volea que encontró la extraordinaria respuesta de Mariño, mientras que Anuar desperdició una clara ocasión tras una asistencia magistral de Rubén Díez, aunque la jugada quedó posteriormente invalidada por fuera de juego.
Con el 1-0 se llegó al descanso.
Nada más comenzar la segunda mitad, Marcos volvió a ser protagonista. El delantero recibió un pase filtrado de Rubén Díez y definió con enorme calidad ante Mariño. El estadio celebró un auténtico golazo, pero la revisión del VAR determinó un ajustado fuera de juego que anuló la acción.
El Albacete intentó reaccionar y adelantó líneas en busca del empate, aunque se encontró con un Ceuta sólido y bien organizado. La mejor oportunidad visitante llegó en las botas de Álex Gómez, que tras una brillante acción individual rozó el palo largo de Pedro López.
Los minutos finales estuvieron marcados por las despedidas. Koné, Bassinga, Anuar, Youness y especialmente Rubén Díez recibieron el reconocimiento de una afición entregada. El centrocampista madrileño abandonó el terreno de juego entre una sonora ovación, reflejo de la huella que ha dejado en el club.
El Ceuta también dispuso de varias opciones para sentenciar. Arick Betancourt probó suerte desde la distancia y Marcos siguió buscando su segundo gol entre los cánticos de “Marcos quédate” que bajaban desde la grada. Sin embargo, el marcador ya no volvería a moverse.
El pitido final certificó una victoria que sirve para cerrar una temporada mágica. Los caballas alcanzan los 61 puntos, una cifra histórica para la entidad, y despiden el curso con una sonrisa ante su público. Un triunfo que resume a la perfección el crecimiento y la ilusión que ha generado este equipo a lo largo de una campaña que quedará grabada en la memoria del ceutismo.


