Un informe remitido a la juez María Tardón recoge el contenido de una llamada de once minutos mantenida el 29 de julio, dos días antes de la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma.
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) advirtió a la Delegación del Gobierno en Ceuta de la gravedad de la situación migratoria antes de la entrada masiva de personas en la ciudad autónoma. Así consta en un informe remitido a la juez María Tardón, que recoge el contenido de una conversación telefónica de once minutos entre un agente de inteligencia y Gonzalo Sanz, entonces jefe de Gabinete del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.
Según el documentoque acredita la conversación se produjo el 29 de julio, dos días antes de la crisis migratoria, después de que el responsable de Gabinete contactara con el agente del CNI, que previamente le había enviado un mensaje de alerta. En él se advertía de que los contenidos difundidos en redes sociales para alentar la entrada masiva en Ceuta habían alcanzado una audiencia de aproximadamente 180.000 usuarios.
Una llamada para advertir de la gravedad de la situación
Durante la conversación, Gonzalo Sanz trasladó que la situación continuaba siendo preocupante y afirmó que se habría alcanzado un acuerdo con Marruecos para devolver a los inmigrantes que estaban entrando en Ceuta.
De acuerdo con el informe, el entonces jefe de Gabinete reconoció desconocer los detalles del procedimiento de devolución, incluidos el formato, el lugar y la vía que se utilizarían. No obstante, subrayó la necesidad de evitar que la ciudad autónoma se viera desbordada ante la superación de su capacidad de acogida.
El documento también recoge que Sanz informó de la intención de declarar el Nivel 3 de Contingencia por parte de Protección Civil. Según la transcripción de los hechos incorporada al informe, el responsable consideraba que, pese a no ser la solución más adecuada, era la única medida que parecía viable en aquel momento.
El CNI alertó del riesgo de una crisis superior a la de 2021
Otro de los aspectos destacados de la conversación fue la preocupación por el alcance de los grupos y mensajes que promovían la entrada en Ceuta. Gonzalo Sanz preguntó al agente de inteligencia hasta qué punto resultaba relevante que esas convocatorias hubieran llegado a 180.000 usuarios.
La respuesta del CNI fue que la cifra constituía un indicador significativo del riesgo existente. El agente advirtió de que, incluso si solo una décima parte de los usuarios intentaba acceder a la ciudad, el volumen de entradas podía superar el registrado durante la crisis migratoria de mayo de 2021.
El informe recoge expresamente que el CNI consideraba posible que el número de personas que accedieran a Ceuta superase el de aquel episodio, que ya había marcado un precedente por la magnitud de las entradas irregulares. Finalmente, la crisis posterior registraría cifras superiores a las de la conversación previa, según la información recogida en el documento.
Avisos a Interior y a los servicios de inteligencia marroquíes
El informe señala que las advertencias no se limitaron a la Delegación del Gobierno en Ceuta. El CNI también trasladó información al Ministerio del Interior y a los servicios de inteligencia marroquíes sobre la dimensión de la movilización que se estaba preparando.
Según el documento, los responsables de inteligencia españoles consideraban que los servicios marroquíes conocían la extensión, las dimensiones y el momento previsto para la posible entrada forzada en la ciudad autónoma. Esta valoración sitúa el conocimiento previo de la amenaza y la respuesta de las autoridades entre los aspectos relevantes de la investigación judicial.
La documentación remitida a la juez María Tardón permite reconstruir el intercambio de información entre los servicios de inteligencia y los responsables gubernamentales en las horas previas a la crisis. La conversación de once minutos adquiere especial relevancia porque detalla tanto la magnitud de las alertas como las medidas que se contemplaban para contener una situación que amenazaba con superar la capacidad de acogida de Ceuta.
El caso continúa centrado en esclarecer qué información recibieron las autoridades, cómo se gestionaron las advertencias y qué actuaciones se adoptaron antes de la entrada masiva de migrantes.


