La iniciativa popular reclamaba ampliar el espigón del Tarajal, reforzar de forma permanente las plantillas policiales y desplegar Frontex de inmediato
El Congreso de los Diputados ha rechazado este jueves la proposición no de ley presentada por el Partido Popular para reforzar la respuesta del Estado ante la crisis migratoria de Ceuta.
La iniciativa ha sido derrotada por 174 votos en contra, frente a 170 a favor y una abstención. Entre las medidas planteadas por el PP figuraba la ampliación del espigón del Tarajal, una de las principales reclamaciones formuladas desde Ceuta tras la entrada masiva registrada el pasado 30 de julio.
El plan popular también planteaba un refuerzo permanente de las plantillas de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Además, reclamaba el despliegue inmediato de Frontex en la ciudad para reforzar la vigilancia y protección de la frontera.
La propuesta llegaba al Pleno del Congreso en plena polémica por los documentos desclasificados sobre la crisis. Los informes han revelado que el CNI trasladó información previa sobre convocatorias en redes sociales relacionadas con posibles entradas masivas a Ceuta.
Entre esas comunicaciones figuran mensajes enviados a responsables de la Delegación del Gobierno y a la Guardia Civil. También consta una comunicación dirigida a los servicios de inteligencia marroquíes.
El Gobierno, sin embargo, sostiene que esas comunicaciones no constituían una alerta oficial y defiende que ningún organismo pudo anticipar la magnitud que alcanzaría posteriormente la entrada masiva.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, volvió a defender este jueves la actuación del Ejecutivo. Aseguró que el Gobierno trabaja unido y calificó lo ocurrido en Ceuta como un fenómeno de una magnitud que no era previsible.
La votación supone un nuevo enfrentamiento político en torno a la gestión de la crisis. El PP considera que las medidas propuestas son necesarias para evitar que una situación similar vuelva a repetirse y reclama una mayor presencia del Estado en la frontera.
Mientras tanto, la polémica sobre la actuación de los servicios de inteligencia y la respuesta de las administraciones continúa abierta. La publicación de los documentos desclasificados ha situado de nuevo a Ceuta en el centro del debate político nacional.



