El Defensor del Pueblo ha comunicado que ha iniciado una investigación de oficio con el propósito de evaluar la respuesta del Gobierno de España y las acciones tomadas, además de aquellas que están pendientes, frente a la severa crisis migratoria que afecta a Ceuta. Esta medida de la institución dirigida por Ángel Gabilondo llega dos semanas después del salto masivo a la frontera.
La entidad ha comenzado a solicitar información oficialmente tanto a la Secretaría de Estado de Migraciones como a la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, respondiendo a las quejas sobre la condición de «gran precariedad» y falta de salubridad que padecen los migrantes que permanecen en la zona por insuficiencia en los recursos de acogida.
Prioridad en menores y trámites de asilo
La institución ha señalado una preocupación central respecto a la situación de los menores extranjeros no acompañados (MENA). Varios continúan sin ser identificados o se esconden en diversas áreas de la ciudad autónoma; en este contexto, el Defensor del Pueblo enfatiza el elevado riesgo que enfrentan las niñas que todavía no han sido incorporadas al sistema público de protección.
Requerimientos del Defensor del Pueblo:
├── Secretaría de Estado de Migraciones
│ ├── Condición humanitaria de las personas sin alojamiento.
│ └── Estado e identificación de los menores no acompañados.
└── Delegación del Gobierno en Ceuta
├── Cantidad de personas que necesitan protección internacional.
├── Trámites de solicitudes de asilo desde el 30 de julio.
└── Implementación del triaje establecido por la legislación europea.
Además, el Defensor ha solicitado a la Delegación del Gobierno un desglose de las cifras de solicitantes de asilo tras los sucesos del 30 de julio, así como el número de extranjeros de terceros países a quienes se les ha aplicado el procedimiento de triaje definido por la normativa europea.
Manifestación de apoyo a la población de Ceuta
Ángel Gabilondo ha expresado su solidaridad con los residentes de Ceuta, quienes atraviesan «momentos de incertidumbre y preocupación ante esta situación». Desde la institución se sostiene que la solución a la emergencia no debe limitarse a una gestión pasiva de la permanencia de estas personas, destacando que «es fundamental dialogar con ellos, escucharlos y no solo observar su desplazamiento».



