El emblemático UFC Freedom 250, celebrado el pasado domingo en los jardines de la Casa Blanca y donde Ilia Topuria fue derrotado por Justin Gaethje, estuvo a punto de ser el escenario de un atentado. Los servicios de inteligencia estadounidenses lograron desarticular un elaborado plan terrorista previsto para la velada. Actualmente, cinco personas permanecen detenidas.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó la operación mediante sus redes sociales, especificando que la agencia junto con sus colaboradores en las fuerzas de seguridad detectaron la amenaza el 10 de junio. Gracias a la pronta neutralización, el evento se desarrolló sin problemas, aunque las autoridades mantienen una alta vigilancia e instan a la población a proporcionar información relevante.
Los investigadores detallaron la complejidad del ataque previsto. La conspiración contemplaba lanzar dos drones cargados con explosivos sobre el público para provocar caos, seguido por disparos de francotiradores contra los asistentes. Posteriormente, los atacantes planeaban un asalto directo a la residencia presidencial.
La red terrorista fue desmantelada tras la llamada de un ciudadano. Un familiar de uno de los involucrados alertó a las autoridades al escuchar comentarios sospechosos sobre el evento. La detención inicial de un sospechoso en Ohio desencadenó arrestos sucesivos de más integrantes, que se comunicaban mediante chats privados.
Este intento de atentado se suma a la tensión en materia de seguridad que se vivió en Washington a finales de abril, cuando el Servicio Secreto disparó contra un hombre armado en un control cercano a la Casa Blanca. La investigación sigue abierta para esclarecer posibles vínculos internacionales o derivaciones.



