El PNV ha incrementado sus críticas hacia el Gobierno de Pedro Sánchez, reflejando un descontento creciente en la relación con el Ejecutivo. Maribel Vaquero, portavoz del PNV en el Congreso, realizó una intervención contundente durante la sesión de control, en la que cuestionó al presidente por los incumplimientos del acuerdo de investidura, la ausencia de avances legislativos y el deterioro en las formas entre los socios parlamentarios.
Vaquero expresó una advertencia que refleja el cansancio del PNV: “Decidirá usted cómo quiere afrontar el camino hasta las elecciones, si con compañía o sin ella”. Esta declaración señala una legislatura que se presenta cada vez más compleja para el Gobierno.
El PNV critica una “aritmética parlamentaria adversa”
La portavoz nacionalista describió la mayoría parlamentaria del Ejecutivo como una “aritmética parlamentaria adversa” y difícil de manejar, lo cual está impidiendo la aprobación de medidas importantes que afectan a la sociedad.
Vaquero mencionó temas como la sanidad, la vivienda y varias leyes pendientes que no han avanzado. Entre ellas destacó la reforma de la ley de secretos oficiales, una normativa que el PNV ha solicitado reiteradamente.
Críticas por el incumplimiento del pacto de investidura
El PNV volvió a señalar que el Gobierno no está cumpliendo con el ritmo esperado varios compromisos firmados en el pacto de investidura con el PSOE. Consideran que esta situación pone en riesgo la estabilidad parlamentaria.
La intervención de Vaquero refleja tensiones acumuladas en los últimos meses. El partido nacionalista ha manifestado su creciente incomodidad con la gestión de los apoyos en el Congreso y la falta de avances en asuntos prioritarios.
“No se logrará si no se cuidan las formas”
La portavoz reconoció que para Sánchez puede ser una prioridad legítima y necesaria combatir el avance del fascismo y el trumpismo. Sin embargo, advirtió que ese objetivo no puede alcanzarse si no se mantienen buenas formas y respeto mutuo entre los socios.
“Quizá su prioridad en el resto de la legislatura sea levantar un muro contra el fascismo y el trumpismo; es una meta legítima y necesaria”, afirmó Vaquero. “Pero no lo conseguiremos si, además del contenido, no se cuidan las formas y no nos respetamos entre nosotros”, añadió.
El mensaje se interpretó como una crítica directa al trato que el PNV ha recibido y a cómo el Gobierno está manejando sus relaciones con los grupos que le sostienen en La Moncloa.
Una advertencia implícita antes de las elecciones
El remate más firme de Vaquero llegó al finalizar su intervención: “Decidirá usted cómo quiere encarar el camino hasta las elecciones, si con apoyo o sin él”.
Esta afirmación abre la posibilidad de que el PNV aumente la presión durante lo restante de la legislatura. Aunque no implica una ruptura formal, sí constituye una advertencia significativa para un Gobierno que depende de cada voto para sacar adelante sus iniciativas.
El Gobierno, cada vez más condicionado por sus aliados
La intervención del PNV se produce en un contexto de debilidad parlamentaria creciente para el Ejecutivo. La dificultad para aprobar decretos y leyes relevantes evidencia la fragilidad de una mayoría que requiere acuerdos frecuentes con partidos diversos.
El descontento del PNV se suma a otros desencuentros recientes entre el Gobierno y sus socios habituales. La legislatura avanza con una compleja aritmética parlamentaria y un desgaste visible en las relaciones.
El PNV establece distancia con Sánchez
El discurso de Maribel Vaquero representa un nuevo foco de tensión entre el PNV y Pedro Sánchez. Aunque no se plantea romper con el Gobierno, el PNV deja claro que su apoyo no puede darse por sentado sin cumplimiento, respeto y una capacidad real de negociación.
El mensaje es contundente: el PNV exige acciones concretas, no solo palabras. Para que el Ejecutivo mantenga la estabilidad durante la legislatura, tendrá que reconstruir una relación que quedó afectada visiblemente en el Congreso este miércoles.


