La campaña para las elecciones andaluzas arranca este viernes, tras una precampaña centrada en tres asuntos principales: la posible colaboración entre PP y Vox, el debate sobre la sanidad pública y la cuestión migratoria. Estas elecciones se presentan como una de las últimas contiendas electorales antes de los comicios nacionales, lo que ha aumentado la presencia de los líderes de los partidos más relevantes en Andalucía.
Juanma Moreno, presidente de la Junta y candidato a la reelección por el PP, intenta captar el voto útil para no depender del apoyo de Vox. Por su parte, María Jesús Montero, candidata socialista, busca movilizar al electorado progresista alertando sobre posibles pactos entre el PP y la formación liderada por Santiago Abascal. Mientras tanto, Vox ha focalizado gran parte de su discurso en la inmigración, y las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE llaman a frenar las políticas de la derecha y la extrema derecha.
La posible alianza entre PP y Vox en el foco de la campaña
La duda principal en estas elecciones es si Juanma Moreno requerirá el apoyo de Vox para gobernar en Andalucía. El PP ha planteado la necesidad de una mayoría suficiente para evitar, según las palabras de Moreno, la “confusión”, el “bloqueo” o la “inestabilidad”.
Los recientes acuerdos entre PP y Vox en otras regiones han reforzado este debate. La denominada “prioridad nacional”, incluida en esos pactos autonómicos, ha sido utilizada por la izquierda para alertar sobre el modelo de gobierno que podría instaurarse en Andalucía si Moreno no obtiene una amplia mayoría.
El PSOE sostiene que el presidente andaluz acabaría actuando de manera similar a otros dirigentes del PP que han pactado con Vox. Por Andalucía y Adelante Andalucía, en cambio, han centrado su mensaje en la necesidad de evitar la entrada de la extrema derecha en las políticas de la Junta.
La sanidad pública, eje central de la contienda electoral
La sanidad pública andaluza ha sido uno de los temas más relevantes durante la precampaña y es probable que siga siendo protagonista en los próximos días.
La Junta inició la precampaña con un acuerdo con los sindicatos que contempla un nuevo modelo profesional y mejoras salariales para el personal sanitario. Sin embargo, la izquierda mantiene que la sanidad sigue siendo uno de los principales puntos débiles del Gobierno de Moreno.
María Jesús Montero, que fue consejera de Salud en administraciones socialistas anteriores, ha puesto la defensa de la sanidad pública como eje principal de su campaña. Su propuesta clave es asegurar una cita médica en un plazo inferior a 48 horas.
Por Andalucía y Adelante Andalucía han acusado también al Ejecutivo autonómico de propiciar la privatización y han anunciado planes para recuperar recursos públicos. La crisis de los cribados de cáncer de mama, uno de los temas que más desgaste ha ocasionado al Gobierno andaluz, continuará siendo utilizada por la oposición como ejemplo de mala gestión.
Vox centra su estrategia en la inmigración
La inmigración ha sido el eje principal de la estrategia de Vox durante la precampaña. Santiago Abascal ha incrementado su presencia en Andalucía, recorriendo todas las provincias salvo Sevilla, con un discurso enfocado en el rechazo a la inmigración irregular, la crítica al denominado “efecto llamada” y cuestionando lo que considera un “buenismo” por parte de Juanma Moreno.
El candidato de Vox, Manuel Gavira, intentará sacar provecho de este mensaje durante la campaña oficial, sobre todo en las zonas donde la formación busca aumentar su apoyo electoral. La táctica de Vox es presentarse como un socio imprescindible para influir en las políticas del PP, en caso de que los populares no consigan mayoría suficiente.
Infraestructuras y críticas al Gobierno central
El PP andaluz también ha puesto las infraestructuras en el centro de su discurso. Moreno y otros dirigentes populares han acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de “maltrato” hacia Andalucía, citando como ejemplo los problemas ferroviarios y la falta de conexión de alta velocidad en Málaga.
Esta argumentación permite al PP combinar la defensa de su gestión autonómica con la crítica al Ejecutivo central, una estrategia habitual en una campaña que tiene un doble enfoque, tanto regional como nacional.
Compromiso de los líderes nacionales con Andalucía
La relevancia política de las elecciones andaluzas se refleja en la fuerte presencia de dirigentes nacionales. Pedro Sánchez ha apoyado a María Jesús Montero en dos ocasiones y tiene previstos más actos de campaña. Alberto Núñez Feijóo ha visitado Andalucía tres veces, aunque solo una con Juanma Moreno. Santiago Abascal ha sido el líder que más se ha implicado, con ocho actos en siete provincias.
Otros referentes políticos también han participado. En Por Andalucía, el candidato Antonio Maíllo, líder federal de IU, ha contado con el respaldo de ministros como Mónica García, Ernest Urtasun y Pablo Bustinduy. En el PSOE, los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero han intervenido en la precampaña, aunque en contextos variados.
Una campaña en Andalucía con repercusión nacional
Las elecciones andaluzas convocan a más de 6,8 millones de votantes y cuentan con una importante carga política nacional. El resultado puede fortalecer el liderazgo de Juanma Moreno, medir la capacidad de recuperación del PSOE en una de sus antiguas plazas fuertes, y evaluar la influencia de Vox en la gobernabilidad de la comunidad autónoma.
La campaña comienza con los bloques claramente definidos. El PP solicita concentración del voto para gobernar sin depender de otros. El PSOE intenta movilizar frente a un posible acuerdo de derecha. Vox aspira a ser decisivo. Y las fuerzas más a la izquierda del PSOE desean que la sanidad, los servicios públicos y las políticas sociales marquen la agenda del debate.
En las próximas semanas, Andalucía volverá a ser el principal escenario político del país.


