El presidente de la Unión Internacional de Eruditos Musulmanes, Ali Qaradaghi, corrigió ciertos comentarios relacionados con la crisis migratoria en Ceuta tras generar controversia en Marruecos. Inicialmente situó a la ciudad autónoma en la frontera de España y Europa, pero luego aclaró que considera Ceuta y Melilla como territorios marroquíes islámicos.
Ali Qaradaghi, que sucedió al marroquí Ahmed Raissouni al frente de la Unión, tuvo que aclarar su postura después del revuelo creado por un artículo publicado tras los movimientos migratorios en Ceuta.
En ese texto, Qaradaghi interpretó la crisis migratoria como una supuesta “conspiración” contra Pedro Sánchez motivada por la posición del presidente del Gobierno español respecto a Palestina. El líder religioso atribuyó esta acción a “los sionistas”, con la colaboración de ciertos países islámicos, y describió la llegada masiva de ciudadanos marroquíes a Ceuta como una posible respuesta.
La controversia principal surgió cuando el artículo mencionó a Ceuta como parte de “la frontera entre España y Europa”. Esta afirmación fue entendida en Marruecos como un reconocimiento de la soberanía española sobre la ciudad, lo que generó numerosas críticas en redes sociales.
Ante la presión, Qaradaghi emitió un comunicado el domingo para matizar su postura. Atribuyó la redacción del artículo a su equipo de prensa y afirmó que la intención era respaldar la posición de Sánchez respecto a Palestina.
Explicó que el texto buscaba señalar que quienes apoyan a Palestina podrían ser blanco de campañas para perjudicar su imagen. Añadió que las expresiones contenidas debían valorarse en un contexto mediático y no como una declaración oficial o definitiva.
A pesar de las correcciones realizadas, Qaradaghi no ofreció una disculpa expresa por la referencia inicial a Ceuta. En su aclaración final reafirmó su postura de considerar Ceuta y Melilla como territorios marroquíes e islámicos, coincidiendo con las reclamaciones tradicionales de Rabat sobre estas ciudades españolas.
Estas declaraciones se dan en medio de un debate internacional sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, que se ha reavivado tras la llegada masiva de migrantes desde Marruecos y las diversas reacciones políticas fuera de España.



