Madrid — La dirección federal del PSOE ha manifestado su respaldo a su candidata para la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, luego de los resultados negativos obtenidos en las elecciones autonómicas, donde el partido registró su peor actuación histórica en la región con únicamente 28 escaños.
Durante una intervención en TVE este lunes, Montse Mínguez, portavoz del PSOE, destacó el compromiso de la exministra, señalando que «se entregó completamente» durante una campaña centrada en la defensa de los servicios públicos. Además, agradeció su disposición para liderar la candidatura en un momento complicado.
Autonomía para decidir en Andalucía
A pesar del revés electoral, Ferraz ha optado por respetar los procedimientos internos del partido en Andalucía para determinar las responsabilidades políticas. Mínguez señaló que las decisiones estratégicas se abordarán durante las reuniones de análisis programadas para este mismo lunes:
- Respeto a los tiempos internos: «Es el PSOE andaluz el que debe tomar las decisiones. En todo caso, cuenta con nuestro apoyo y respaldo total, así como con el de toda la militancia», afirmó.
- Capacidad de recuperación: Frente a quienes anticipan una crisis profunda en Andalucía, la portavoz recordó que el PSOE posee una historia de 147 años en la que ya ha enfrentado múltiples dificultades, reafirmando su condición como la alternativa sólida para gobernar en la región.
Críticas a la estrategia nacional del PP
Más allá de la autocrítica que abordará la Ejecutiva federal, el PSOE ha dirigido sus críticas hacia la dirección de Génova. Consideran que el ciclo electoral autonómico concluye con un «fracaso» en la estrategia del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a quien acusan de utilizar las diferentes comunidades con el fin de desgastar al Gobierno central y alcanzar la presidencia.
Consultada sobre una posible ronda de contactos con Juanma Moreno, candidato popular y vencedor en Andalucía, Mínguez descartó facilitarle ninguna ventaja, afirmando que «él mismo ha provocado esta situación». Desde la perspectiva del PSOE, los resultados evidencian que el PP se presenta cada vez más vinculado a la ultraderecha de Vox debido a la incapacidad de Feijóo para frenar su crecimiento institucional.


