Juan A. Gutiérrez Torres
Trabajador de Servilimpce
Quiero expresar públicamente mi profunda preocupación y mi más firme rechazo ante determinadas actuaciones de la sección sindical de CCOO en Servilimpce Ceuta, especialmente por la situación que están viviendo varios compañeros del área de Administración.
Después de más de 20 años como presidente del Comité de Empresa y de una larga trayectoria defendiendo los derechos de los trabajadores, tengo muy claro que el sindicalismo debe servir para proteger, ayudar y defender a los trabajadores, nunca para presionar, intimidar o convertir los problemas personales en una herramienta de actuación sindical.
Me preocupa especialmente la situación de una compañera de Administración que ha presentado una denuncia por presunto acoso, actualmente pendiente de resolución. En este contexto, considero especialmente preocupante que se adopten actuaciones que puedan interpretarse como una forma de presión hacia las personas implicadas o como un intento de perjudicar a quienes trabajan en estas oficinas.
Y la situación no termina ahí. Este sindicalista ( el saltamontes ) ha presentado un escrito ante Servilimpce solicitando información sobre los horarios de entrada y salida, vacaciones y otras cuestiones relativas a los compañeros de Administración, solo y exclusivamente de ellos. Ante estas actuaciones, cabe preguntarse: ¿cuál es la finalidad de estas solicitudes y qué necesidad existe de centrar la atención sindical de esta manera en un grupo concreto de trabajadores?
¿De verdad estas son las prioridades de una sección sindical? ¿No hay problemas laborales más importantes que atender en una empresa de aproximadamente 620 trabajadores?
Quiero recordar algo fundamental, los cuatro compañeros de Administración son trabajadores que cumplen con su cometido y realizan una labor extraordinaria para que la empresa funcione correctamente. Merecen respeto, tranquilidad y reconocimiento por su trabajo, no tener que desarrollar su actividad profesional bajo una presión que consideran injustificada.
Son personas que, como cualquier otro trabajador de Servilimpce, se levantan cada día para cumplir con sus obligaciones, no merecen verse envueltas en enfrentamientos sindicales, ni convertirse en protagonistas de disputas que nada deberían tener que ver con su trabajo diario, que es atender las necesidades laborales de más de 620 compañeros.
Por eso, quiero trasladarles públicamente todo mi apoyo y mi solidaridad. Si finalmente deciden presentar una denuncia conjunta, estarán en su derecho de acudir a las vías correspondientes para defenderse y solicitar que se investiguen los hechos. y según tengo entendido sería la 3ª denuncia relacionada con este sindicalista en el ámbito de la empresa y en la misma línea, una circunstancia que, de confirmarse, debería invitar a una reflexión seria por parte del responsable de su sector ( HÁBITAT )
Y aquí es donde dirijo mis preguntas a la dirección de CCOO.
¿Dónde están los responsables de un sindicato que históricamente ha defendido los derechos de la clase trabajadora? ¿Dónde está el responsable del sector Hábitat? Siempre he tenido una consideración positiva de él y espero que actúe con responsabilidad, escuche a todas las partes y contribuya a aclarar esta situación. Porque guardar silencio ante un conflicto de esta naturaleza no ayuda a resolverlo. Las organizaciones sindicales también tienen la responsabilidad de velar por que su actividad se desarrolle con respeto, responsabilidad y coherencia con los principios que dicen defender.
Y quiero ser muy claro, no todo vale por conseguir votos.
Sabemos que se acercan las elecciones sindicales, pero los trabajadores no son ingenuos, observan, escuchan y sacan sus propias conclusiones. Los votos se consiguen con trabajo, propuestas, compromiso y defensa real de los derechos laborales, no generando enfrentamientos con compañeros que lo único que quieren es hacer su trabajo con tranquilidad.
Después de más de dos décadas al frente del Comité de Empresa, sé perfectamente que representar a los trabajadores es una responsabilidad, no un privilegio para utilizarlo contra nadie. La libertad sindical es un derecho fundamental, pero debe ejercerse con responsabilidad y respeto hacia los demás.
Si la intención es fortalecer la presencia de CCOO en Servilimpce, considero que este camino merece una profunda reflexión. Las organizaciones sindicales crecen cuando ofrecen soluciones, generan confianza y defienden a todos los trabajadores, no cuando alimentan conflictos que terminan perjudicando la convivencia laboral.
Termino reiterando todo mi apoyo a esos cuatro compañeros de Administración. Nadie debería sentirse señalado por acudir a su puesto de trabajo y cumplir con sus obligaciones. Espero que esta situación se aclare por las vías correspondientes y que prevalezcan el respeto, la justicia y la convivencia entre compañeros.
Y termino con un refrán que viene muy al caso:
«Quien siembra vientos, recoge tempestades».
El tiempo y los hechos pondrán a cada uno en su lugar. Mientras tanto, mi apoyo estará siempre con los trabajadores y con quienes cumplen con su obligación sin hacer daño a nadie.
El sindicalismo se demuestra defendiendo a los trabajadores, no convirtiéndolos en enemigos.


