Cientos de seguidores llenaron la playa de Ceuta ante una pantalla gigante para apoyar a la Selección española en una jornada histórica que finalizó con los goles de Oyarzabal y Pedro Porro.
El entusiasmo por la selección española de fútbol alcanzó un momento álgido en Ceuta. La trayectoria iniciada en Norteamérica en junio pasado se extendió por la ciudad autónoma, que anoche se preparó de norte a sur para animar al equipo hacia la final de la Copa del Mundo 2026.
El punto central de la celebración fue la playa de la Ribera, donde las autoridades locales instalaron una pantalla gigante para reunir a cientos de ceutíes. Con las caras pintadas, banderas en rojo y amarillo y una variedad de camisetas, principalmente rojas junto con algunas blancas, la afición local apoyó con entusiasmo al equipo durante las semifinales contra Francia.
Oyarzabal y Pedro Porro provocan la alegría colectiva
Tras el importante triunfo ante Bélgica (2-1) en cuartos de final, la confianza en el equipo era fuerte, y el encuentro cumplió las expectativas. La emoción en la Ribera se expresó en dos momentos cruciales:
- El primero: La pena máxima convertida por Mikel Oyarzabal en la primera parte, que abrió el marcador y dio ventaja a España.
- El segundo: El gol definitivo de Pedro Porro, que generó una celebración generalizada en la playa, en los bares, restaurantes y plazas de la ciudad.
Entre los presentes, los nombres más coreados y que figuraban en las camisetas fueron los de destacados integrantes de esta generación: Lamine Yamal, Rodri, Pedri y el propio Oyarzabal.
Ceuta espera con ilusión conseguir la segunda estrella para la selección, dieciséis años después del triunfo en Johannesburgo. La playa de la Ribera simbolizó cómo se vive el fútbol de forma más intensa cuando se comparte con pasión.



