MADRID – El Gobierno de España ha expresado su condena firme tras el ataque israelí en el sur del Líbano que provocó la muerte de la periodista Amal Khalil y causó heridas a su compañera Zainab Faraj. En un comunicado oficial, el Ejecutivo calificó estos sucesos como una «seria infracción del derecho internacional humanitario».
Incidentes contra periodistas y personal de emergencia
El incidente tuvo lugar en la localidad de At Tiri, mientras las periodistas cumplían con sus funciones informativas. La denuncia del Gobierno español abarcó no solo el ataque directo a las comunicadoras, sino también las agresiones dirigidas contra los equipos sanitarios, cuyos esfuerzos de rescate y evacuación de heridos fueron obstruidos intencionadamente.
«El derecho a la información es fundamental para asegurar la transparencia y la libertad de expresión. Estos actos deben ser sancionados», enfatizó el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Un saldo preocupante para el periodismo
El fallecimiento de Khalil se suma a un número significativo que evidencia el grave riesgo que enfrentan los periodistas en la región desde el comienzo del conflicto en 2023:
- Más de 230 periodistas han perdido la vida en la Franja de Gaza.
- 23 periodistas han muerto en Líbano.
- Fuente: Federación Internacional de Periodistas.
Exhorto al respeto de las normas internacionales
España reiteró la necesidad urgente de que las partes en conflicto respeten el alto el fuego y acaten las regulaciones internacionales. El Gobierno recordó que, conforme al Protocolo I del Convenio de Ginebra de 1949, tanto periodistas como el personal sanitario y humanitario gozan de una protección específica y no deben ser objeto de ataques militares.
La posición de Madrid es firme: proteger a quienes cubren la guerra es fundamental para garantizar que la ciudadanía mundial acceda a información veraz.


