El presidente del Partido Popular brindó su apoyo al candidato a la reelección en Bailén, criticó con firmeza a María Jesús Montero y alertó sobre los riesgos de la confianza excesiva: «La diferencia de un solo voto puede determinar entre estabilidad y conflicto».
BAILÉN (JAÉN) – En la fase final de la campaña electoral andaluza, Alberto Núñez Feijóo visitó este jueves Jaén para lanzar un llamamiento a la participación activa. Desde la plaza del Ayuntamiento de Bailén, alabó la gestión de Juanma Moreno, situándola como un ejemplo para todo el país: “Deseo que España adopte el modelo andaluz”, declaró ante sus seguidores, vinculando el éxito regional a valores como la honestidad, estabilidad, reformas y diálogo.
El acto tuvo que trasladarse desde Andújar a Bailén debido a un accidente fatal que costó la vida a dos habitantes de Andújar, motivo por el cual se establecieron dos días de luto oficial.
Llamamiento contra la abstención electoral
Con la votación del domingo 17 de mayo a la vista, el líder popular quiso evitar cualquier relajación en sus simpatizantes. Aunque afirmó que el PP ha realizado una campaña ganadora, subrayó que lo esencial es «vencer en las urnas con fuerza».
“Ninguno debe confiarse ni abstenerse de votar”, recalcó Feijóo, señalando que el domingo lo decisivo no serán «las encuestas ni las impresiones», sino los votos emitidos. En este sentido, enfatizó la importancia de la elección para el futuro de Andalucía: «Un solo voto puede marcar la diferencia entre estabilidad y problemas, entre gobernar o bloquear, entre avanzar o retroceder».
Junto a la candidata del PP por Jaén, Catalina García, el presidente destacó los beneficios que representa votar por Juanma Moreno, asociándolo con mayor seguridad para las familias, crecimiento económico, oportunidades para los jóvenes y mejora de los servicios públicos.
Críticas contundentes hacia María Jesús Montero
Feijóo dirigió sus comentarios más duros contra la candidata del PSOE-A, María Jesús Montero. Afirmó de forma categórica que la ministra «no debería recibir voto alguno en Andalucía», acusándola de mostrar arrogancia y de haber proferido insultos contra la Guardia Civil y la población andaluza en sus recientes intervenciones. Además, puso en duda la dedicación de Montero a Andalucía, sugiriendo que preserva su acta de diputada en Madrid para regresar a la política nacional tras los comicios: «Les animo a darle un resultado que le obligue a volver».
El líder gallego también abordó la cuestión central de la campaña: la gestión sanitaria. Criticó que el PSOE intente presentarse como defensor de la sanidad pública cuando el gobierno central «permite que los médicos lleven diez meses de huelga, causando la cancelación diaria de 50.000 intervenciones sólo en Andalucía».
Reproches al sanchismo y a la financiación autonómica
En términos nacionales, Feijóo situó las elecciones en Andalucía como una oportunidad para detener lo que considera la «declinación nacional» del PSOE, partido que describió diciendo que «tiene como líder a Sánchez y como referente moral a Zapatero». También criticó a Montero por alardear de su pertenencia a gobiernos andaluces durante la época de los ERE y por defender un modelo de financiación autonómica «adaptado al separatismo y perjudicial para Andalucía».
Como alternativa, el líder de la oposición se comprometió oficialmente a asegurar una financiación justa para Andalucía si llega a gobernar: «Doy mi palabra de construir un Estado que no premie a quienes chantajean y que reconozca a quienes cumplen, en una España libre e igualitaria», concluyó.


