Analistas han identificado señales iniciales de alerta dentro de Rusia, donde la inflación, los ataques con drones y la ausencia del despliegue militar habitual en el Día de la Victoria indican que la invasión a Ucrania representa una complicación para el Kremlin.
MADRID.— Para un líder autoritario, es fundamental proyectar una imagen de fortaleza y control total para asegurar su continuidad política. No obstante, eventos recientes en Rusia evidencian que el dominio de Vladímir Putin comienza a presentar pequeñas grietas, sutiles pero de gran relevancia para observadores internacionales.
El corresponsal de la BBC en Moscú, Steve Rosenberg, ha identificado una serie de «anomalías» que escapan al riguroso patrón de la propaganda estatal. Un caso notable se evidenció en el histórico periódico Komsomólskaya Pravda —habitualmente alineado con el Kremlin—, donde una caricatura aparentemente inofensiva ocultaba un mensaje cifrado en cirílico. Al reorganizar las letras, el texto transmitía un llamado de socorro: «Locura, ¿cuándo terminará todo esto?».
Un escenario interno marcado por la desconfianza y las dificultades económicas
La experiencia diaria de los ciudadanos rusos se enfrenta directamente con la narrativa oficial del Gobierno:
- Seguridad y control informativo: Se observa un aumento considerable de la presencia policial en las calles de Moscú en un contexto generalizado de desconfianza. Al mismo tiempo, crece el rechazo social hacia la censura en internet y comienzan a publicarse artículos que critican abiertamente la represión ejercida por las agencias de seguridad.
- Debilitamiento del simbolismo militar: La mayor prueba de que los planes en Ucrania no avanzan como se esperaba se reflejó en el desfile del Día de la Victoria. Esta celebración, que cada año refuerza el orgullo ruso-soviético, se realizó de manera atípica: sin la exhibición habitual de tanques pesados ni misiles balísticos, demostrando el desgaste de las fuerzas armadas y la precaución respecto a la seguridad del presidente.
- Reducción del poder de presión: Putin ha visto debilitada su principal herramienta de influencia externa. Europa ha conseguido romper su dependencia histórica del gas y petróleo rusos, apostando por suministros alternativos desde países como Estados Unidos y Noruega.
Efectos militares y económicos
Tras cuatro años de conflicto, que ha provocado cientos de miles de bajas entre muertos y heridos, las fuerzas rusas mantienen control sobre solo el 20% del territorio ucraniano, una proporción muy inferior a lo esperado por el Kremlin.
Comparación histórica: En el mismo periodo durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército de Stalin ya había logrado rechazar la invasión alemana y avanzar hasta Berlín.
Por otro lado, las ofensivas ucranianas son cada vez más precisas y penetrantes. La utilización de drones por parte de Ucrania ha hecho que Rusia pierda el control naval en el Mar Negro, poniendo en riesgo puertos que se consideraban seguros, como Sebastopol y Novorossiysk.
Asimismo, la estrategia de Ucrania ha impactado directamente en el corazón económico del régimen: sus refinerías. Desde comienzos de año, más de quince de estas instalaciones han sido blanco de ataques, reduciendo la capacidad productiva de la industria petrolera rusa en aproximadamente 700.000 barriles diarios. Con la capacidad operativa para alcanzar hasta 2.000 kilómetros desde la frontera, Ucrania tiene acceso al área donde reside el 66% de la población rusa.
Riesgo de pérdida de respaldo
A pesar de que las encuestas oficiales mantienen una alta popularidad de Putin, especialistas indican que el apoyo comienza a deteriorarse. El presidente se enfrenta a un desafío doble: el estancamiento en el ámbito militar y el creciente descontento interno.
Frente a la ausencia de victorias decisivas, el mandatario recurre ocasionalmente a la amenaza de su arsenal nuclear. Esta táctica disuasoria puede tener efecto para intimidar enemigos externos, pero resulta ineficaz para controlar el desgaste de su credibilidad y el malestar creciente, especialmente entre las élites rusas y la población en general.


