BARCELONA.– La detención de Jonathan Andic por su supuesta participación en la muerte de su padre, Isak Andic —fundador del grupo textil Mango y reconocido como el hombre más acaudalado de Cataluña—, es fruto de una exhaustiva investigación secreta llevada a cabo durante casi 18 meses por los Mossos d’Esquadra.
El empresario histórico falleció el 14 de diciembre de 2024, cuando contaba con 71 años, tras precipitarse desde unos 150 metros de altura durante una excursión que realizaba con su hijo mayor en las cuevas de salitre de Collbató (Barcelona). Pese a que inicialmente el juzgado de Martorell cerró el caso en enero de 2025 como un accidente fatal, la causa fue reabierta dos meses después debido a las dudas de la policía sobre el relato del único testigo presente: su hijo.
Cuatro elementos que despertaron las sospechas de los Mossos
La policía catalana basó la detención en diversas pruebas recogidas desde marzo de 2025, cuando reanudaron las pesquisas:
- Un camino sin riesgos evidentes: El incidente tuvo lugar en el macizo de Montserrat, en una senda de bajo nivel de dificultad, adecuada para familias. Los investigadores destacan que el punto exacto donde se produjo la caída resulta un lugar con un ángulo que dificulta una caída accidental, dado que el precipicio no bordea directamente el camino.
- La ausencia de medidas de protección: Jonathan Andic fue el organizador de la excursión y solicitó explícitamente antes de iniciarla que el escolta de su padre no les acompañara, argumentando que deseaban mantener una conversación privada.
- Incongruencias en la ubicación GPS: Las declaraciones de Jonathan respecto a su recorrido y movimientos aquel día no coinciden con la información de geolocalización registrada en el GPS de su teléfono móvil.
- Examen del dispositivo móvil: En septiembre anterior, la policía interceptó al sospechoso al salir de la sede de Mango para revisar su teléfono. Las autoridades intentaron recuperar mensajes, llamadas e imágenes, además de investigar si se eliminó contenido relevante antes de que Jonathan cambiara de teléfono en marzo de 2025, alegando pérdida del dispositivo.
El posible motivo: ¿resentimiento profesional o interés económico?
Los Mossos d’Esquadra examinan un doble posible móvil. Por un lado, un resentimiento profesional, ya que Jonathan fue apartado de cargos en Mango y abandonó la dirección de Mango Man en junio de 2025, tras 17 años en el puesto.
Además, las autoridades investigan un posible móvil económico. Tras la muerte del magnate, Jonathan asumió la gestión de las sociedades patrimoniales familiares, heredadas a partes iguales junto con sus hermanas Judith y Sarah. La policía ha revisado detalladamente la organización de esta herencia.
Unidad dentro del entorno familiar y empresarial
A pesar de la gravedad de los cargos y de la estrategia defensiva, encabezada por el penalista Cristóbal Martell, el entorno de Jonathan defiende unanimemente su inocencia.
«Se está generando una condena paralela», señalaron los albaceas del testamento de Isak Andic en una carta abierta difundida el pasado octubre.
El comunicado, firmado por destacados dirigentes como José Creuheras (presidente del Grupo Planeta), Toni Ruiz (presidente y CEO de Mango) y el ejecutivo Dani López, denunciaba una «grave vulneración de garantías fundamentales».
Así mismo, las hermanas y familiares directos niegan que existieran conflictos entre padre e hijo. Como prueba de ello, mostraron unidad en diciembre pasado, durante el primer aniversario del fallecimiento, realizando conjuntamente una ofrenda floral en la sede central de la multinacional en Palau-Solità i Plegamans.


