Este jueves comenzó el II Congreso Nacional de Marinas de España en el Salón Gran Canaria del Hotel Cristina by Tigotan, donde el consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, junto con el presidente de Marinas de España, Tomás Azcárate, destacaron que los principales temas a tratar incluyen la actualización de las instalaciones, la seguridad jurídica y el reconocimiento tanto económico como social del sector.
En su discurso, Pablo Rodríguez resaltó que la realización del segundo Congreso de Marinas de España en Canarias representa un apoyo al esfuerzo por modernizar las marinas y puertos deportivos en el archipiélago. Subrayó que la región posee condiciones ventajosas para este tipo de instalaciones y enfatizó la necesidad de renovar infraestructuras que en muchos casos presentan obsolescencia.
El consejero indicó que una de las estrategias del Gobierno de Canarias es la extensión de las concesiones con plazos próximos a su término o ya vencidas, con la finalidad de promover nuevas inversiones privadas. Mencionó como ejemplos iniciales a Pasito Blanco en Gran Canaria y Puerto Calero en Lanzarote, las primeras marinas que han renovado sus concesiones bajo este enfoque.
Asimismo, Rodríguez vinculó esta política a una perspectiva más amplia sobre la función de las marinas en Canarias, recordando que el archipiélago cuenta con cerca de 1.500 kilómetros de litoral. Destacó que la actividad de los puertos deportivos genera empleo y dinamismo económico que va más allá del simple atraque de embarcaciones.
En la Jornada Institucional del II Congreso de Marinas de España, celebrada en Las Palmas de Gran Canaria, se adoptó el Pacto de Canarias por las Marinas, un compromiso que establece bases para unas marinas sostenibles, competitivas y abiertas a la comunidad.


