Después del eclipse del pasado 12 de agosto, España experimentará nuevas fases de oscuridad en 2027 y 2028. Cádiz, Málaga, Ceuta y Melilla serán ubicaciones privilegiadas para contemplar el eclipse total que se producirá el próximo año.
MADRID, 13 de agosto de 2026 — El eclipse solar que tuvo lugar ayer, 12 de agosto, representa solo el inicio de lo que la comunidad astronómica ha denominado el ‘Trío Ibérico de Eclipses’. España se posiciona como un punto de observación de relevancia mundial, debido a que en un período de tres años se podrán presenciar tres importantes fenómenos astronómicos, dos de ellos totales y otro anular.
El siguiente evento tendrá lugar dentro de un año. El 2 de agosto de 2027, la Península Ibérica vivirá un eclipse solar total que se espera sea todavía más impactante.
2027: El Estrecho de Gibraltar bajo la sombra
El eclipse que ocurrirá en 2027 seguirá una trayectoria distinta a la de este año, desplazándose directamente sobre el Estrecho de Gibraltar. Andalucía y las ciudades autónomas se consolidan como los mejores lugares para observar el fenómeno dentro del territorio nacional. Ciudades como Cádiz, Málaga, Ceuta y Melilla contarán con perspectivas excepcionales.
Este eclipse se caracterizará por su prolongada duración: la fase de totalidad podrá durar hasta 5 minutos en algunas áreas. En Ceuta, por ejemplo, el cielo se oscurecerá por completo, haciendo que parezca noche durante más de cuatro minutos en pleno día. (En términos globales, la franja con mayor oscuridad estará sobre Egipto, donde la ocultación solar podrá extenderse hasta 6 minutos).
A diferencia del eclipse reciente, el fenómeno de 2027 se desarrollará en horario matutino. Comenzará sobre el Océano Atlántico a las 9:30 y finalizará a las 14:43 horas sobre el Océano Índico.
2028: El «anillo de fuego»
El ciclo astronómico finalizará algunos meses después, el 28 de enero de 2028. Este tercer eclipse será visible en gran parte del territorio español y se diferenciará por ser un eclipse anular.
En esa ocasión, la Luna se encontrará ligeramente más alejada de la Tierra en su órbita, por lo que no cubrirá completamente el disco solar. Esto dará lugar a un distintivo «anillo de fuego» que aparecerá en el cielo, concluyendo así un trienio astronómico excepcional para España.


