La UDEF ha iniciado una investigación profunda destinada a desarticular una red de blanqueo de capitales vinculada a la fortuna de la asociación San Urbano. El objetivo principal es esclarecer el vínculo completo entre los narcotraficantes que intentaban blanquear fondos, los mediadores que gestionaron los premios y los ganadores que aceptaron vender sus décimos.
Raíces en el narcotráfico
Este caso surgió como una extensión de la operación UDYCO, durante la cual se descubrió un narcotúnel en el Tarajal. Los agentes utilizaron micrófonos ocultos para grabar conversaciones en las que se negociaban comisiones y se instaba a la compra de décimos premiados para insertar el dinero ilícito en la economía legal. En estas grabaciones se advierten acuerdos sobre repartos de efectivo y beneficios vinculados a cada décimo obtenido.
Agentes en entredicho y acciones disciplinarias
La investigación ha involucrado directamente a la Policía Local, puesto que numerosos agentes resultaron beneficiados en el sorteo del 22 de diciembre. Si bien varios oficiales rechazaron participar en las irregularidades, algunos ya han sido convocados para declarar ante la Policía Nacional. La Consejería de Gobernación permanece a la espera de las conclusiones de la UDEF para, en caso de confirmar las anomalías, iniciar los respectivos expedientes y aplicar suspensiones cautelares.
Consecuencias legales de vender premios
La pesquisa abarca tanto a los delincuentes como a quienes vendieron sus boletos. La policía señala que esta acción puede constituir un delito de blanqueo por imprudencia, dado que el vendedor facilitó de manera consciente la legitimación de capitales provenientes de actividades ilícitas. La UDEF rastrea cada pago y cada identidad para determinar la cantidad de décimos transferidos y las condiciones económicas bajo las cuales se realizaron dichas operaciones.


